Cada vez se hace más evidente la necesidad de mejorar nuestro sistema educativo. Muchas veces escuchamos que la educación está en crisis, “que las escuelas no corresponden a lo que queremos como sociedad, que no se adaptan a las necesidades del mundo laboral y los niños están aburridos en la clase o van por obligación”.
En una educación de calidad participan diversos elementos, tales como infraestructura, tecnologías, currículo escolar, metodologías de enseñanza, padres de familia y más. Sin embargo, el aspecto más importante del proceso de enseñanza es la calidad del docente.
Para empezar, se debe fortalecer su formación inicial y continua, deben contar con las capacidades didácticas, pedagógicas y psicológicas; sobre todo para afrontar los problemas de los alumnos con más dificultades. También se debe establecer formación continua para los responsables de supervisar el trabajo de los docentes; así como medir los conocimientos adquiridos cada vez que reciban formación.
Contar con maestros de calidad es fundamental para la educación, lo cierto es que no basta con mejorar tecnología o infraestructura, si los maestros no tienen vocación ni las capacidades necesarias. Por ello, la formación profesional de enseñanza, el nivel de desempeño y el nivel de compromiso con los resultados obtenidos por los estudiantes, deben ser variables, medibles y atribuidas al maestro.
La contratación de maestros y la promoción a cargos con funciones de dirección o supervisión, deben someterse a concursos y selección por mérito, a fin de garantizar la contratación de los mejores, además, favorecer la contratación de maestros locales, puesto que conocen mejor la cultura del lugar y esto promoverá mejor contacto con los alumnos y padres de familia.
A pesar de los recientes aumentos salariales, he escuchado que estudiar para ser maestro no es buena elección, porque la paga no es buena, y lo cierto es que muchas personas con la vocación de maestro, terminan decidiendo por otras carreras profesionales; debido al bajo prestigio de la profesión.
Primero que nada, para poder exigir más y constante formación en el maestro, es necesario pagar mejor la profesión, para exigir un mejor currículo en la formacion y desempeño. Esta profesión debe tener prestigio, autoridad en la escuela y en la sociedad. Finalmente, la vocación de enseñanza es el principal ingrediente de calidad del maestro.
La autora es psicóloga
