En Cambio Democrático (CD) se establece una nueva junta directiva después de que Ricardo Martinelli dirigiera el partido por 19 años. Rómulo Roux estableció su estrategia y los resultados fueron abrumadores a favor suyo, no solo ganó la presidencia del partido, su nómina también ganó varios escaños importantes en la junta directiva, se pensó que la misma se iba a componer por miembros de ambas facciones, pero no fue así, los convencionales dejaron un mensaje alto y claro, no más peleas entre sí.
Esta victoria abrumadora cambia todo el panorama para las elecciones de 2019, al dejar fuera a todos lo que seguían a Ricardo Martinelli, cambia totalmente la imagen del liderazgo del partido, las amenazas, los improperios y sobre todo las imposiciones sin consultas acabaron.
La imagen negativa de algunos seguidores de Martinelli acabó con sus aspiraciones, estos seguidores no pensaron en el partido, le dejaron el camino abierto a Roux para que caminara por el país y presentara su propuesta, poco a poco fue sumando adeptos y los resultados se vieron en estas elecciones, les robó el mandado, como decimos los panameños.
Roux no tuvo oposición alguna, los encargados del partido no actuaron con inteligencia, su estrategia fue el pelear entre sí y crear rumores para así ganar adeptos, pero no les funcionó la estrategia, las bases se cansaron de más de lo mismo.
La democracia aparenta haber llegado a CD, el manejo como si fuera una empresa privada se acabó, se espera transparencia en las decisiones, trabajo en equipo y sobre todo participación, el partido toma fuerzas y se establece como un fuerte contendiente a las elecciones de 2019.
La nueva junta directiva tiene el reto de organizar las primarias y escoger al candidato a la presidencia del partido, ¿afectará la imagen negativa que dejó la anterior administración?, solo el tiempo lo dirá. La estrategia del grupo de Martinelli se equivocó, la imagen de tener a su presidente detenido afectó mucho en estos resultados.
La señora Marta de Martinelli debió ser la candidata a la presidencia, las cosas hubieran sido totalmente diferentes, se demuestra el autoritarismo de Ricardo Martinelli. No sé qué pensaba él a la hora de postularse, pensó quizás que era el rey o el líder político de CD. Solo han existido dos líderes natos en la política panameña, Omar Torrijos Herrera y Arnulfo Arias Madrid y Martinelli está lejos de emularlos.
Termina un liderazgo largo en CD y empieza uno nuevo, ahora a esperar cómo se crean los diferentes escenarios políticos en todos los demás partidos y los candidatos independientes para que el pueblo panameño elija a su nuevo líder en 2019.
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