Durante 2025, el debate sobre la situación económica interna del país estuvo dominado por cuatro grandes temas: la situación fiscal y la inminente pérdida del grado de inversión —que, gracias a las acciones del gobierno, no se concretó—, el crecimiento económico, la reforma a la seguridad social y la situación del mercado laboral. Dejando a un lado el shock sobre el comercio que representó la entrada del “magaverso”, así como las discusiones en torno al Canal, el Tren a Chiriquí y la mina de cobre.
Entre este conjunto de temas, el desempleo y la informalidad fueron una constante. De hecho, según la encuesta VEA Panamá, la falta de empleo fue identificada como uno de los principales problemas del país. Desde el gobierno, en múltiples ocasiones, se reconoció la relevancia del tema, mientras que el sector privado también hizo reiterados llamados a abordar la situación.
Sin embargo, un elemento clave de todos los análisis sobre el mercado laboral realizados durante 2025 no puede dejar de llamar la atención desde una perspectiva técnica: sistemáticamente se utilizaron datos correspondientes a 2024, incluso para las negociaciones del incremento del salario mínimo que regirá para el período 2026-2027. Ante esto, cabe preguntarse por qué, si el mercado laboral ocupa un lugar central en la agenda pública, 2025 presentó un fenómeno inédito en lo que va del siglo XXI para Panamá: el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) no publicó los resultados de la encuesta de mercado laboral que, históricamente, se divulgaban al menos antes de finalizar el año.
Las razones detrás de este hecho inédito son, por ahora, desconocidas. Es posible que se haya debido a dificultades en la recolección o tabulación de la información; no obstante, entrar en ese terreno implica especulación. Lo cierto es que, hace algunos años, Panamá publicaba incluso dos encuestas de mercado laboral al año, mientras que en 2025 simplemente no se divulgó ninguna.
Lo ocurrido, aunque haya pasado relativamente desapercibido, no es un hecho menor. Panamá fue el único país de la región CARP (Centroamérica y República Dominicana) que no presentó información oficial sobre el mercado laboral durante 2025. Además, el país muestra un rezago evidente en materia de estadísticas laborales frente a este grupo de economías. Nicaragua, Costa Rica, Honduras, Guatemala y República Dominicana publican información del mercado laboral de forma trimestral y, en algunos casos, complementan estos datos con informes mensuales basados en afiliaciones a la seguridad social, lo que permite monitorear al menos la evolución del empleo formal. Otros países de América Latina elevan aún más los estándares y publican estadísticas laborales de forma mensual, como Colombia y Perú.
Panamá ha sido señalada de manera recurrente por organismos como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo debido a sus debilidades en materia estadística. Estos rezagos no se limitan únicamente al mercado laboral, sino que también se observan en indicadores clave como el Producto Interno Bruto y las mediciones de pobreza. Resulta legítimo preguntarse por qué el país presenta estas carencias frente a otras economías, cuando su territorio es menos extenso, su población es menor y sus condiciones de seguridad son considerablemente más estables.
Urge que Panamá fortalezca la modernización de su infraestructura estadística, dotando al INEC de mayor presupuesto, independencia y capacidades técnicas. Formular política económica y analizar un fenómeno tan complejo como el desempleo utilizando datos desactualizados no solo limita el diagnóstico, sino que constituye un completo sinsentido en pleno siglo XXI.
El autor es economista y magíster en Economía por la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá.
