¿Qué hace a una mujer “libre”? ¿Será el color de su cabello? ¿Lo profundo de su mirada? ¿Que no le afecten los complejos? Si le afectan, ¿los supera? ¿Que sabe a dónde va? ¿Entiende que lo está buscando? ¿Que perdió el miedo a ser juzgada por los demás, porque su libertad no depende de ellos? Ella reconoce la libertad a amar y ser amada; a soñar, aunque fracasar en el intento sea parte del proceso. Siente libertad al no depender de nadie; aun así, pide ayuda cuando la necesita. Es libre de llamarse a sí misma independiente; no obstante, comprende que forma parte de una sociedad que necesita de su granito de arena. Posee libertad para hacerse promesas y vivir con flexibilidad para tratar naturalmente los deparos de la vida, con fe inquebrantable.
¿Qué es ser una mujer libre? ¿Pararse frente al viento, que los rayos del sol le acaricien el rostro al amanecer, mientras el mar le da la bienvenida a los buenos días? ¿Recorrer plazas, lugares insospechados, abrir Instagram, tener likes de sus maravillosas aventuras, que inspiren a otros (as) a hacer lo mismo?
Reina de su sexualidad; empoderada de su vida y de su ciberrealidad. Libertad que le da fuerza para abrazar su vulnerabilidad sin sentirse víctima o humillada. Libertad que la hace pisar fuerte, aun con tacones, zapatillas o descalza y, aún así, ser ligera como una pluma al pisar el camino que la lleva a sus objetivos.
Libre que la balanza fluctúe, sin juzgar su cuerpo, para encajar o no, como una foto de fitness; comprendiendo con certeza que hay que tener un balance entre la diversión y mantener la salud.
Libertad de amar su cuerpo más allá de lo que, externamente, se pueda visualizar, aunado a la bendición de la versatilidad. Libertad de aceptar el paso del tiempo y sus estragos como maravillas, enseñanzas de sus cicatrices, y las alegrías y bendiciones que va dejando con cada batir del segundero.
Libre para aprender nuevos idiomas, leer nuevos libros, participar de otros retos; expandir la mente cuantas veces sea necesario para transformarse. Libre para desafiarse a sí misma y aceptar retos; verlos como oportunidad y crecer.
Libre para pensar, experimentar, amar, abrazar la responsabilidad que trae consigo la libertad sin ataduras. Libre para ser feliz y entender que la tristeza, la amargura y ansiedad también estarán allí por momentos, pero libre para elegir volver a ser feliz. Libre para ser y cuestionarse, ¿qué es ser y estar al mismo tiempo? Libre para expresar su verdad de cualquier forma. Libre para hablar y escuchar. Libre para sentir y hacer sentir. Libre para abrazar la libertad.
¿Qué es ser, qué se siente y cuánto tiempo se necesita para lograr ser una mujer libre?
La autora es ciudadana