Analizado detenidamente y respetando cualquier pensamiento contrario a estas ideas, todos los presidentes de nuestro país, desde el extinto presidente Guillermo Endara Galimany, incluido el actual, han manifestado reiteradamente su voluntad de mejorar las condiciones de vida de los colonenses, con énfasis en los más necesitados.
Es importante señalar que, para resolver problemas en cualquier área del país, se requiere más que manifestaciones: se necesita voluntad y acción. Agradezco a Dios permitir que seamos una provincia que, pese a todo, se caracteriza por aportar significativamente al desarrollo del país de manera directa e indirecta, teniendo claro que es en esta última forma en la que más aporta beneficios al país.
En mi caso, estoy convencido de la necesidad de promover acciones que dinamicen las 16 calles y 8 avenidas de la ciudad de Colón, en términos sencillos, que aumenten el tráfico de personas en la ciudad (distrito capital). Surge una pregunta obligada: ¿cómo lograrlo?
La respuesta no es sencilla, pero tampoco es difícil de responder. Ello requiere tiempo y algunas acciones que no representan mayor inversión. En los últimos años se han realizado acciones contrarias a lograr que la ciudad de Colón aumente su tráfico de personas. Veamos: entidades públicas como el Municipio de Colón, la Caja de Seguro Social, el Idaan, la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre, el Ministerio de Educación y el Ministerio de Obras Públicas, entre otras, se encuentran fuera de las 16 calles y 8 avenidas de Colón.
Esto supone que los habitantes no residentes en el centro de la ciudad, con necesidad de servicios de estas entidades, en lugar de aumentar el tráfico en la misma, lo disminuyan. La consecuencia lógica es menos personas transitando, menos movimiento económico y más áreas de la ciudad de Colón luciendo deprimidas.
Desde la economía del ciudadano, esto representa un encarecimiento injusto, puesto que, de estar todas las entidades gubernamentales ubicadas dentro de las 16 calles y 8 avenidas del distrito capital de Colón, habría un ahorro en tiempo y dinero para cada habitante, además de mayor actividad económica en el área.
Es fundamental que el gobierno central y las autoridades locales encaminen acciones inmediatas para lograr el regreso de las dependencias regionales de las distintas entidades del Estado al área comprendida en las 16 calles y 8 avenidas de la ciudad de Colón. Esto no solo por el tema económico, sino porque también contribuiría a mejorar la seguridad, ya que la delincuencia tiende a operar en espacios con menor presencia de personas.
Termino señalando que esta no es la única acción a tomar. Hay muchas otras, pero, sin duda, a mi juicio, esta es lógica, sencilla y no muy costosa. Además, apoyaría en la eliminación de caserones viejos y abandonados que representan un peligro para los transeúntes, los cuales podrían ser recuperados para albergar entidades públicas. Ambas soluciones podrían avanzar de la mano, iniciando por la sede principal del Municipio de Colón, que también está fuera de la ciudad.
El autor es residente en la ciudad de Colón.


