Desde que el Ministerio de Salud anunció el inicio de la aplicación de nirsevimab en Panamá, no han dejado de llegarme mensajes de colegas y de padres con dudas muy parecidas. Uno de ellos decía así: “Tengo un prematuro de 35 semanas y edad corregida de 2 meses. ¿Dónde se puede colocar el anticuerpo contra el VRS?“. Y esa pregunta, con distintas variaciones, se repite casi a diario en mi consultorio y en mi teléfono. Así que en esta columna quiero resumir, de la manera más sencilla posible, quiénes son elegibles y dónde se está aplicando, según los lineamientos publicados por el MINSA.
Primero, un recordatorio breve: el nirsevimab es un anticuerpo monoclonal de acción prolongada que protege a recién nacidos y lactantes contra las formas graves del Virus Respiratorio Sincitial (VRS). A diferencia de una vacuna, no le pide al cuerpo del bebé que fabrique defensas: se las entrega ya hechas, como un chaleco salvavidas puesto desde el primer día, en lugar de enseñarle a nadar. Esa protección es inmediata y dura al menos entre cinco y seis meses.
El lineamiento del MINSA define cuatro grupos objetivo para recibir este anticuerpo:
• El Grupo 1 son los recién nacidos sin evidencia de vacunación materna contra el VRS, es decir, cuya madre no recibió la vacuna Pre-F durante el embarazo o no cuenta con documentación que lo confirme.
• El Grupo 2 corresponde a recién nacidos cuyas madres sí fueron vacunadas, pero con menos de dos semanas antes del parto, tiempo insuficiente para que los anticuerpos maternos se transfieran de forma óptima al bebé.
• El Grupo 3 es una estrategia de “catch-up” o recuperación, exclusiva del primer año de implementación: bebés menores de tres meses, nacidos desde junio de 2026, sin los factores de riesgo del Grupo 4, ubicados en regiones priorizadas específicas que el Minsa irá definiendo.
• Y el Grupo 4 incluye a lactantes de alto riesgo, como prematuros menores de 36 semanas, niños con cardiopatías congénitas o con enfermedad pulmonar crónica del lactante, que aún no habían sido inmunizados con palivizumab al momento de iniciar esta nueva estrategia. Es justamente el caso del bebé prematuro de la pregunta con la que abrí esta columna.
Por ahora, el nirsevimab solo está disponible en instalaciones de salud del Minsa que ofrecen atención de parto y recién nacido, comenzando en centros priorizados que se irán ampliando de forma gradual. Entre ellos están el Hospital Santo Tomás, el Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel, y hospitales regionales como el José Domingo de Obaldía en Chiriquí, el Aquilino Tejeira en Coclé, el Luis Fábrega en Veraguas, el Nicolás A. Solano en Panamá Oeste, el Cecilio Castillero en Herrera, el Joaquín Pablo Franco en Los Santos, además de instalaciones en Bocas del Toro, Colón, San Miguelito, Panamá este, Darién y las comarcas Ngäbe Buglé, Guna Yala y Emberá Wounaan.
La aplicación se hace idealmente antes del alta hospitalaria, junto con las demás vacunas del recién nacido, previa verificación de la vacunación materna y de los criterios de elegibilidad.
Es importante que los padres sepan que, por ahora, el nirsevimab todavía no está disponible en instalaciones de la Caja de Seguro Social (CSS) ni en el sector privado.
El propio lineamiento indica que la CSS está gestionando su incorporación, y que la extensión a otros centros ocurrirá de manera progresiva. Si su bebé nació o nacerá en un hospital privado o en la CSS, converse con su ginecólogo o el futuro pediatra de su bebé sobre la vacuna materna contra el VRS, aplicada entre las semanas 30 y 36 de gestación, que sigue siendo la principal estrategia disponible para todas las embarazadas del país, y que yo indico y recomiendo en cada control prenatal.
La campaña de este primer año se extiende de agosto a diciembre de 2026, e incluye la recuperación para prematuros menores de tres meses, aunque solo en las regiones priorizadas por el momento.
Sé que estos criterios pueden sonar a letra pequeña, pero para un padre que quiere proteger a su bebé, saber a cuál grupo pertenece puede ahorrarle días de angustia.
Y pensando en esa colega que me escribió por su paciente prematuro. Ojalá pronto no tenga que seguir aclarando “por ahora” cada vez que alguien me pregunta dónde se aplica esta protección. Ojalá pronto llegue a todos los prematuros del país, sin importar la región donde nacieron, y a todos los bebés cuyas madres alcanzaron a vacunarse apenas días antes del parto, sin tiempo suficiente para transferirles inmunidad. Esa pregunta que tantos padres y colegas me repiten debería tener, muy pronto, una respuesta mucho más simple: en cualquier hospital del país.
La autora es médico pediatra.

