Este es el grito de alarma de los moradores de las extensas áreas de Pacora y San Martín debido a la corrupción imperante en el río Pacora por la extracción de materiales: piedra, arena, cascajo y ripio, que destruyeron la principal fuente de agua superficial segura de todo Panamá este mediante concesiones que obedecen a privilegios otorgados por la Presidencia de la República.
Dichas concesiones se llevaron el río, sus orillas y, con el beneplácito presidencial, se abusó incluso hasta extraer material de la misma base del puente del río Pacora y en la misma toma de agua del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), como lo tengo autenticado, sobresaliendo el “rey de la piedra de Pacora”.
No tenemos agua. La distribuye el Idaan solo a horas establecidas por áreas. El Idaan es víctima principal del problema debido a que es su responsabilidad dotar de agua a las poblaciones. Ni siquiera el Idaan desobedece un mandato presidencial, aunque el daño de las extracciones afecte directamente a esta institución. El río Pacora representaba seguridad hídrica para el Idaan, pero, debido a la avaricia empresarial en contubernio con los presidentes de turno, esta institución de gobierno tuvo que traer agua desde Chilibre, con tanque de reserva en Cerro Ameglio a un costo de $18 millones, cuando según el cálculo inicial costaba solo $4 millones abastecer de agua a Tocumen y la 24 de Diciembre.
Tenemos un quinquenio de estar esperando la Línea de Oriente II, requerida para traer agua desde Chilibre a un costo global de $157,846,313.33 (cálculos del Idaan, hoy día la cifra deberá ser mayor). ¿O pasan barcos por el canal, o tomamos agua?
Da tristeza residir en la grandiosa Cuenca 146, que corresponde al río Pacora, a sabiendas de que vivimos en escasez total de agua y que cada barriada tiene su inmenso tanque de agua, chupando el vital líquido a los miles de ciudadanos que moramos desde tiempos ancestrales en esa tierra que fue privilegiada por sus recursos hídricos.
Crece el clamor: “No más barriadas”, mientras el presidente actual, José Raúl Mulino, dice: “Hay que hacer pozos”… ¡Y nuestros ríos qué! ¡Necesitamos leyes para detener los abusos y para que los ríos no queden sometidos al amanecer político!
La ecología funciona respetando la naturaleza que nos dio el Creador. ¡La voracidad económica del hombre destruye hasta nuestras fuentes de agua!
La autora es activista ambiental.
