Manejar en Panamá es una odisea y se complica cada vez más por la forma en que se manejan los casos y las medidas que se toman ante algunas infracciones. Valoramos la importancia del manejo estadístico y la prevención de accidentes de tránsito como medida para brindar respuestas y soluciones. Por ejemplo, ¿cuáles son las horas, días, meses, lugares con más accidentes o menos accidentes por regiones en el país? ¿Cuál es el déficit de estacionamientos en la ciudad de Panamá y otros puntos del país? ¿Cuál es la proyección de crecimiento de vehículos por año? ¿Qué vías o carreteras tienen más probabilidad de accidentes y atropellos? ¿Qué vías requieren mantenimiento urgente? ¿Cuáles son las causas de mayor accidentabilidad o las de menos accidentes?
Las únicas estadísticas que siempre vemos son: “El fin de semana hubo 2,000 boletas, 10 colisiones y 5 heridos”. Pero las cifras que nos pueden ayudar a prevenir accidentes, nadie las sabe, y creo que tampoco Tránsito. Ojalá me equivoque. ¿Cuál es el norte de tránsito? ¿Poner boletas a los que se pasan de 80 km/h o a los que van a más de 60 km/h en área poblada, con un agente en esa área vigilando con un radar? Pero quienes se atraviesan en la vía rápida a menos de 40 km/h, no les pasa nada. Sigo esperando su Visión y Misión, que mencione la prevención de accidentes y no solo sea poner boletas y llamar a las grúas.
¿Nadie cree que van a prevenir los accidentes así? Las estadísticas por año dicen lo contrario, y las boletas siguen sumando más, sin resolver el problema. No quiero creer que es una entidad recolectora de dinero que pone cuotas a sus agentes de multas; más bien, debería prevenir o al menos que se sienta así.
Muchas veces nos preguntamos cómo se puede resolver la escasez de estacionamientos, sin contar a los “bien cuidao” que se apropian de los espacios y se los dividen como territorios con tarifas establecidas por ellos. Es decir, la ciudad de Panamá no tiene estacionamientos y en los hospitales mucho menos, y nuestras autoridades de tránsito, con su sistema obsoleto de pago, dándose banquetes colocando cócteles de multas a los pacientes y familiares que asisten a citas en el oncológico. Se han presentado quejas y no las resuelven, sin considerar a esos pacientes con una enfermedad crónica.
Hay agentes de tránsito que reparten boletas a diestra y siniestra, y según ellos no existe el derecho al reclamo. Si reclamas una boleta y pasan los 30 días y no te responden, te consideran intransigente y pueden llevarse tu auto. Hasta los acusados de robo u otros delitos pueden poner un habeas corpus y se suspende la acción hasta que sea respondido, pero en el Tránsito, los reclamos siguen su curso sin suspender ninguna medida, con las probabilidades de ganar un reclamo en un 0.001% porque ni se fijan en tus argumentos. Han querido multar hasta a los que no tienen carro ni licencias y sin estar manejando, como les sucedió a unos ciudadanos. ¿Cómo podemos confiar en un sistema con estas irregularidades?
En un video viral, un agente le puso boletas de mal estacionado a los vehículos donde había un letrero que decía “Área de estacionamiento”. Vas a pagar tu placa y de pronto te sale una boleta de hace 10 años que habías cancelado, y te piden la factura, aunque nunca te salió en los años anteriores. ¿Qué decir de una boleta de mal estacionado a la que le agregan “no respetar las señales de tránsito” para duplicar la multa? Te detienen en la carretera por supuesta alta velocidad y vienes detrás de un vehículo, pero a ti te tocó, y preguntas por qué te detienen, mientras que los de adelante, a 5 metros de ti, sí cumplían la velocidad. No entendí.
He presenciado cómo buses y equipos pesados te rebasan como si estuvieras gateando a su lado, y el agente te detiene a ti por alta velocidad. Eso lo viví en persona. Por eso, y muchas cosas más que suceden a diario en la carretera, como vehículos que botan humo con la defensa cayéndose, y un pobre carro que está pidiendo perdón en el carril izquierdo, no pasa nada. La prevención de accidentes de tránsito no la veo como algo serio. La brújula de Tránsito se dañó.
Al parecer, la autoridad de tránsito desconoce su trabajo preventivo y se le olvida las malas carreteras que tenemos; no está dando respuestas a la falta de estacionamientos y no puede estar uniformando a los agentes solo para multar. Quisiéramos ver estadísticas que no solo sean de cuántas boletas de infracción ponen los fines de semana, sino que busquen mejorar las señales y los sitios donde más accidentes ocurren y detener a los infractores que manejan desordenados y no les importa tirarse o hacer giros prohibidos.
El autor es magister en salud pública