Salir del armario para una persona Lgbtiq es verdaderamente liberador; uno de los actos más importante que puedas hacer para dejar de esconderte. Vivir con miedo es paralizante, pues no te permite realizarte como persona. Mentirte, al igual que mentirle a aquellos que dices amar es humillante. Manifestar que no sientes temor de primeramente reconocerte como parte de la diversidad sexual y que te rehúsas a ser silenciado es un acto de empoderamiento al igual que un acto político.
Pero hay que entender las razones del miedo. Ese miedo no es incidental. Ese miedo tiene un propósito y es alimentado por grupos anti derecho que, por generaciones, nos han enseñado a auto desvalorarnos como seres moralmente inferiores e incapaces intelectualmente de nada bueno, lo que nos lleva a agredirnos entre nosotros mismos con descalificativos.
Pero, salir del armario no es para todes. Mi recomendación hacia los jóvenes Lgbtiq es hacer una evaluación de tu entorno y las condiciones económicas en que viven. Uno debe hacer un análisis de las razones por la cual necesita salir y si será verdaderamente liberador o traerá consecuencias imprevistas en la relación familiar o en el trabajo. ¿Estás preparado financieramente para salir de tu casa y ser independiente? ¿Estás preparado para la reacción de tu familia? ¿Tienes el apoyo emocional de amigos y/o una pareja?
Este mes de octubre se conmemora gracias a la primera marcha de la comunidad Lgbtiq en Washington, DC, Estados Unidos, que en 1987 exigió igualdad de derechos. Una marcha multitudinaria para exigir respuestas de las autoridades y espacios políticos.
En Panamá se dio en junio de 2005, 18 años después. La comunidad Lggbtiq panameña vivía el mes de los colores del arcoiris escondida en las discotecas, donde manifestaba su orgullo, pero a medias, encerrados, pero afuera había y todavía hay una sociedad hipócrita y violenta. De todos modos, ha sido un paso muy importante en la lucha por el reconocimiento de nuestros derechos, algo que todavía no se ha podido lograr del todo 2024 será un año significativo para todos y todas. La comunidad Lgbtiq panameña cumplirá veinte años de haber salido del armario, gracias a la visión y tenacidad de activistas panameños y panameñas que dijeron un hasta aquí y salimos del closet. Recuerdo la consigna de “Mirame a plena luz, soy igual que tú” Dijimos, no más silencio, no más vivir en la oscuridad, no más miedo.
El autor es miembro de la Asociación de hombres y mujeres nuevos de Panamá