Mi amigo Dulcidio Cañas es diabético tipo 2 y me estuvo indagando sobre la posibilidad de hacer cabildeo en la Academia Panameña de Medicina, a fin de retirar el término de la lista de enfermedades conocida como ICD-10.
Según él, además de estar cansado de que lo clasifiquen como enfermo, cada día se diagnostican más casos similares, llegando a alcanzar pronto un 10% de la población, reconocida clínicamente o no.
Le expliqué que a lo sumo se podría llegar a clasificar como “estado” y no enfermedad, como se ha hecho con situaciones anteriores. Por ejemplo, le dije, ser pelirrojo es un estado médico, si bien no una enfermedad, ya que por sus múltiples efélides o pecas, predisposición a problemas con el sol, color especial del cabello y frecuencia de actos de ansiedad como comer uñas, lo clasifican así.
- No. No nos basta -dijo Dulcidio-. Somos muchos más que los pelirrojos y además ya tenemos tiendas, dietas y comidas dispuestas en todo el mundo. Nuestro estilo de vida es hasta imitado por muchos enfermos de obesidad que quieren bajar de peso. ¡Estos sí son enfermos de verdad! Creo que además de no ser enfermos, somos dignos de imitar por cualquiera, hasta por los niños.
- Dirígete a la autoridad competente y pon tu solicitud. Puedo ayudarte a clasificar al grupo para que puedas hacer más presión, le dije.
- ¿Como así?, dijo Cañas.
- Bueno: la unión hace la fuerza. Desde secos hasta muy dulces, puedes poner de acuerdo a la glicemia en ayunas: Dry, Light, Médium, Sweet, Ultra Sweet y Plus Para Sweet (o PP Sweet). El conglomerado se llamaría DLMSUP y alcanzaría fuerza suficiente para influir hasta en las escuelas.
¡Me gusta!, dijo.
Y salió de prisa a redactar su manifiesto.
El autor es pediatra
