¿Por qué Donald Trump iniciaría esta polémica con Panamá sobre el Canal?
Es evidente que existen varias aristas en este asunto, pero lo primero que salta a la vista es que Trump parece estar planteando el inicio de una “negociación” al estilo que lo caracteriza, aunque el alcance de este tema no sea completamente claro para nosotros.
No obstante, es innegable que todo lo que Trump hace termina girando en torno al dinero; no conoce otro universo. Es difícil creer que realmente le importe el Canal de Panamá, una obra que, además, fue ampliada con fondos panameños y que, por lo tanto, ya no representa un logro exclusivamente estadounidense. A más de 100 años de iniciado su funcionamiento, la inversión original de Estados Unidos está ampliamente depreciada.
Entonces, ¿qué lo motiva? ¿Cuál puede ser su objetivo?
Una posibilidad es que haya notado que las políticas arancelarias que propone implementar en Estados Unidos podrían encarecer los bienes de consumo para los ciudadanos norteamericanos, incrementando la inflación. Este es un tema políticamente delicado que sus opositores no dudarían en explotar.
Si este es el caso, Trump podría estar buscando reducir los costos de esos bienes, muchos de los cuales transitan entre Asia y la costa este de Estados Unidos a través del Canal de Panamá. Esto abre la posibilidad de que intente presionar para que Panamá reduzca las tarifas de uso del canal, esperando que esta medida compense el incremento en los costos de los bienes de consumo en su país.
En otras palabras, Trump querría que un país pequeño, cuya economía está muy por debajo de la estadounidense, cargue con el peso de sus políticas desacertadas.
Este planteamiento resulta típico de Donald Trump, quien ha sido calificado por diversas fuentes en Estados Unidos como un narcisista patológico y un sociópata, una combinación peligrosa y alarmante.
Ante este escenario, no tengo duda de que los panameños cerraremos filas para defender el Canal, un patrimonio que tanto esfuerzo nos costó incorporar plenamente a nuestra soberanía. Sin embargo, Panamá no puede enfrentar este desafío en solitario. Es vital reclutar el apoyo de líderes mundiales, especialmente de América Latina y Europa, de todas las corrientes políticas, para establecer una posición clara frente a este disparate. Solo así sabremos quiénes son verdaderamente nuestros aliados y podremos fortalecer nuestra postura frente al renacer de las ambiciones del “coloso del norte”.
Una vez más, la historia parece confirmarnos que se escribe en espiral.
El autor es ingeniero, informático y escritor.
