VALORES

No pasarán

No pasarán
No pasarán

Hemos podido darnos cuenta de las últimas tendencias en el mundo que impera y nos tratan de imponer, no opiniones, no derechos, ni pautas contra la famosa discriminación, sino contra principios y valores, contra las normas de convivencia, contra la familia, contra el cristianismo y contra Dios. Su palabra explica y ejemplifica muchos pasajes que dan evidencias del porqué no podemos, ni debemos apoyar estas tendencias malsanas. No significa esto que estamos en contra de homosexuales de cualquier tipo, ni que se irrespete el derecho de cada uno a hacer con su cuerpo y su vida lo que bien le parezca. 

Pareciera como si el mundo se enfrentara a una destrucción de la palabra de Dios, como dije, sus enseñanzas, sus creencias y muchos principios que fundamentan la sociedad. Mucho de esto es promovido por las Naciones Unidas, OEA, quienes se creen dueños de la verdad, la cual no es sino la punta de flecha de un movimiento que busca cambiar los valores para lograr una agenda escondida que ni ellos mismos saben o imaginan hacia dónde va.

En medios, redes, y ya de conocimiento público es el hecho que Disney (Disney Kids), una empresa de mucha influencia mundial por sus programas que antes promovían la familia y valores espirituales, ahora están haciendo lo contrario al mostrar a niños de tres años, escenas de homosexuales abiertamente en su programación de cómicas y películas a jóvenes, cuando ni entre heterosexuales se daba a este nivel de presentación.

Quieren obligar a la población de nuestros países, como han hecho en países que se consideran avanzados y desarrollados, a que pensemos que dos personas del mismo sexo se pueden casar, adoptar hijos y criarlos con ideas que más bien complican la identidad del individuo como tal. Hasta en las premiaciones del Óscar se ve la mano de una tendencia a premiar a miembros de supuestas minorías que son parte de este movimiento que se siente discriminado y maltratado.

Qué ejemplo ha sido la falla en la práctica del celibato, muchos son homosexuales reprimidos que quedan abusando sexualmente de niños, qué se puede esperar de estas nuevas tendencias. Pienso que debemos y podemos convivir con estas personas sin violar sus derechos y sin tener que cederles ningún derecho que en realidad no tiene nada que ver con la parte humana de cada uno. Esto no es un derecho humano. La libertad no es libertinaje. En efecto, en este país ya esto es harto conocido y practicado. Claro, el respeto a la forma de ser de cada uno debe ser mutuo, pues se sabe que hay acoso y hostigamiento de parte de homosexuales que se creen dueños de la verdad y con derecho a prácticas sexuales abiertamente sin ningún pudor ni respeto. Yo no tengo problema con gente que incluso conozco son respetuosos de mi posición y creencia, quienes son abierta o discretamente homosexuales, pero creen en Dios y no ven la necesidad de confrontación por algo que se puede lograr mediante un contrato o un testamento.

Para terminar el mensaje, la epístola segunda del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 2: 1-12, habla de la venida de nuestro Señor Jesucristo, “que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni por palabra, ni por carta, que el día del Señor está cerca”. Entre otras dice en su versículo 3: “Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición”. Esto ocurrirá con engaño de iniquidad, y a los que crean la mentira y no creyeron la verdad serán condenados. Para el no creyente estas palabras pueden sonar muy increíbles incluso incomprensibles, pero la palabra de Dios es clara. La sociedad está perdiendo el temor y respeto a Dios.

Ahora bien, puede que muchos no fueran a la marcha y que muchos fueron por otras razones, lo importante es estar preparados para cuando el engaño venga. No estemos dormidos ni desatentos a las señales del mal que se aproxima.

El autor es biólogo

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