Cada día que pasa, la mayoría que no voto por usted, observa cómo todas esas promesas de la campaña electoral se van desvaneciendo y se asemejan a la continuidad de los quinquenios anteriores: ¡Eso es precisamente lo que la mayoría repudia!. Los últimos acontecimientos nos motivan a actualizar el nombre del “Cartel Político 2024″ por uno más apropiado: “El Cartel de las sanguijuelas”.
La aglutinación de las fuerzas del mal que lo llevaron al poder dan la impresión que lo tienen desarticulado y esas palabras de que no se debe a ningún partido suenan a una falacia y retórica demagógica. El quinquenio del gobierno se proyecta a más de lo mismo, pues los malos hábitos de antaño continúan. La pregunta del momento es: ¿Dónde emana el poder, del Casco Antiguo o de la Plaza 5 de Mayo? Muchos han encontrado la respuesta en ese contubernio de la cohabitación ilícita preelectoral que los llevó al poder y se mantiene vigente.
Pregonó contención de gastos y saneamiento de la política fiscal nombrando a un ministro de Economía y Finanzas de lujo, técnico de primera y que sí sabe sobre política fiscal. Pareciera que ese nombramiento fue solo para aparentar ante las instituciones financieras internacionales y la comunidad local de que existiría una posibilidad de que en su Gobierno se sanearían las finanzas públicas. “El Cartel de las sanguijuelas” no ha dejado implementar las medidas correctivas para enderezar todas esas tradiciones legislativas absurdas que, a lo largo de los años, han destrozado las finanzas públicas, ya que han sido enfocadas para que los políticos logren votos y llenen sus bolsillos.
El proceso de modificación, adecuación y manipulación del Presupuesto Nacional 2025 ha sido uno de los ejercicios fútiles, dañinos y absurdos de la época post dictadura y fue producto del contubernio de una cohabitación ilícita preelectoral con las fuerzas del mal que controlan el Ejecutivo y el Legislativo. Los del “Cartel de las sanguijuelas”, hicieron todo lo posible para desangrar al Estado y lo lograron. Claro ejemplo está en los recursos desviados a la descentralización paralela repartiendo el botín.
Fue ingenuo pensar que la calaña de legisladores controladores de los votos tomarían acciones lógicas y correctivas, tales como la derogación de leyes descabelladas como la que establece el 7% del PIB para la educación, las de aumentos automáticos de salarios y jubilaciones especiales, partidas para instituciones saqueadoras que no deberían existir como la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi), los nombramientos espurios de botellas, la prueba idónea, la modificación integral del reglamento interno de la Asamblea, y esas varias otras distorsiones que requieren ser atendidos para lograr una política fiscal decente y saludable.
Ahora nos revuelve la mirada y da espanto que hasta retoños y otros allegados del dictador pasado pudieran estar nombrados por este gobierno. ¿Será que la afinidad con ese pasado negro todavía está latente?
La fiesta de los “super cash back” acaba de alinearse con los ya nombrados cónsules y notarios, cuyos sistemas de remuneración les permiten “honradamente” percibir ingresos que de otra forma deberían formar parte del erario. En la realidad, estos cónsules y notarios tienen “patrones” a los cuales le deben entregar una buena tajada de los emolumentos. ¿Por qué no se ha cambiado este sistema y los nombran con salarios y gastos de representación fijos como cualquier otro funcionario? La respuesta es clara, pues de ser así, los ingresos esos en lugar de remuneración personal serian parte de los fondos que le corresponden al Estado y se acaba el “cash back” para los del “Cartel de las sanguijuelas”.
El presupuesto 2025, irracional y absurdo aprobado trajo consecuencias, pues ya empezaron a bajar las calificaciones de la deuda panameña. Presidente, está “escupiendo hacia arriba” y la prepotencia no ayuda al país. Ya nos revivió recuerdos del “noriegato”.
Su “Cartel de las sanguijuelas” en tan corto plazo nos han demostrado ser carentes de idoneidad, honestidad, ética, responsabilidad social, decencia, etc. y ahora le va a corresponder legislar sobre un tema que a todas luces han demostrado no estar capacitados. Ahora solo falta que en su mensaje del jueves salga usted enarbolando un machete y diciéndonos “¡Las reformas a la CSS van porque van, gústenles o no!”.
El autor es ciudadano
