Como preámbulo quiero referirme al término “empleomanía” porque en su sentido amplio abarca a todas las botellas, posiciones de acomodo, pago de deudas políticas, además de los que mantienen sus puestos por enfermedades crónicas y degenerativas. Dicho esto, ¿entonces cuantos de esos del cuarto de millón nombrados son efectivamente trabajadores? ¿Cuál es el número de funcionarios públicos que realmente desempeñan funciones correspondientes a sus puestos?
En base a la Ley 59 de 2005, que menciona que a los hipertensos y enfermos del sistema nervioso no podrán ser destituidos sin justa causa, la gran mayoría de los servidores públicos caerían bajo esta clasificación. Todos son propensos a la hipertensión, ya sea por el estrés del transporte público para ir a su trabajo, la inseguridad cuando regresan a sus casas, las botellas nombradas que “queman” a sus cónyuges por miedo a que la pareja oficial se les presente en el trabajo a reclamarle, los funcionarios electos que no le dan respuesta a sus electores, los que no pueden pagar sus compromisos financieros o por el alto costo de la vida. Estos son algunos ejemplos de la estabilidad privilegiada de la empleomanía oficial y discriminatoria con el sector privado, a quienes ahora le pretenden pedir nuevos sacrificios a los jóvenes y empresarios.
Sería interesante entender cómo se obtiene esa condición de inmunidad al despido, pues recordemos que, entre los médicos, hay de los que se prestan para emitir certificados de incapacidad, mientras el sujeto esta que baila, brinca y bebe públicamente, para escaparse de las citas judiciales. Parece que la situación esta es altamente contagiosa en la parentela pues un embajador designado a un país donde la observación del protocolo es obligante, resultó que públicamente expuso “una condición enfermiza” que pareciera que no lo hace apto para la posición designada para representar a Panama ante dicho reinado. ¿Será que, una vez nombrado, califique para los beneficios de la Ley 59 de 2005 y nunca más puede ser destituido? ¿Privilegios de la alianza M&M que es extensiva a Más de lo Mismo?
Mencionaré ahora las propiedades de la mirra que los Reyes Magos le dejaron como ofrenda al Presidente como una ayuda complementaria para enderezar su gobierno compartido. Una medida práctica que pudiera implementar el Estado es comenzar a quemar mirra en todas las oficinas públicas pues su fragancia puede ayudar a reducir el estrés, la ansiedad, aclarar la mente y reducir las distracciones, y así disminuir el número de los hipertensos y nerviosos contribuyendo a la salud de los funcionarios.
Si el Estado quiere ser transparente en los gastos, entonces identifiquen las cosas de acuerdo con su naturaleza y paren la práctica de esconderlos por todos lados. Deberán sacar a estos “discapacitados” de las planillas y agruparlos en un sector que se denomine Subsidio a los funcionarios públicos discapacitados, en un nodo de transparencia para que nos enteremos quienes están siendo subsidiados y cuanto nos cuesta a los contribuyentes este privilegio que tienen. ¿Será otro IFARHU?

Para lograr los B/.5,000,000,000 de ahorros necesarios en la implementación de una verdadera contención del gasto en el año 2025 y modificar leyes, tendrá que recurrir a la Asamblea dominada por el Cartel de las Sanguijuelas y su capo. ¿Qué tal si quema mirra en todos los edificios, recintos y oficinas de dicho aposento, para purificar el ambiente de energías negativas, crear espacios positivos, desintoxicar emocional y energéticamente a los diputados y así alcanzar productividad necesaria para que se legisle de acuerdo a las necesidades de la ciudadanía?
Y usted, mejor empiece a quemar mirra en la presidencia para que se le forme un escudo espiritual que lo proteja de las fuerzas del mal, lo ayude a romper el pacto que hizo con el diablo y con los angelitos de la construcción para salir electo y lo ilumine para que le entre sabiduría.
Recuerde también llevar alguno de esos galones de mirra y quémelos al frente de esa embajada donde se asila el personaje que internacionalmente ridiculiza a Panamá y le aplica a usted constantemente una “llave de lucha” que prácticamente lo tiene sometido en el cogobierno. A lo mejor logra la desintoxicación emocional y energética que lo incentiva a realizar la mudanza a Punta Cocos. Usted no debe descartar ninguna alternativa tendiente a lograr resultados.
El autor es ciudadano.
