CULTURA CíVICA

Lo que se presta se devuelve

Soy una simple ciudadana. Panameña, de padre y madre. De los que vivimos la Invasión y ha tenido la oportunidad de votar 7 veces en las elecciones del país. Aprendí a leer el periódico cuando me casé, por consejo de mi papá, y hasta el día de hoy lo hago a diario. En múltiples ocasiones, mientras lo leo, se me han cruzado en la mente pensamientos y sentimientos como respuesta a la noticia que estoy leyendo, y aunque mi esposo me motivaba a “escribirlo”, nunca lo había hecho. Hoy les expreso mi pensar después de leer una simple noticia que hablaba del gasto innecesario de parte del gobierno anterior. Y seria así:

Todos en algún momento hemos usado la frase “Porque de niña me enseñaron a que…” y con ese sencillo recuerdo se juntaron en mi mente ideas como…

Cuando era niña me enseñaron a “devolver lo que es prestado”. Ya sea que me presten una correa, una cartera o unos aretes… primero los cuido más que si fueran míos, porque justamente los debo devolver y en muy buen estado. Segundo, no veo el momento en poderlos devolver porque no quiero que le pasen nada y menos que la persona piense que me los quiero quedar. Y tercero, usualmente los devuelvo con una notita de “Gracias” y quizás hasta con unos ¡chocolatitos! Y si es el caso de que me presten dinero, me pican las manos para devolver el préstamos lo antes posible, así me enseñaron de niña… así soy yo!

Y entonces me pregunté… Cómo es posible que nuestros gobernantes que reciben/manejan un montón de dinero, que no es de ellos, no deseen devolverlo lo antes posible? Sí… devolverlo porque, primero que nada, no les pertenece, es prestado. Le pertenece a todo el pueblo panameño que con un voto de confianza decidimos en nuestras elecciones “prestárselos” para que los manejaran de la mejor forma posible, y soñando un poquito despierta… Hasta para devolverlo con creces y quizás, una notita de “Gracias por confiar en mí”.

Yo estoy segura de que si ese dinero fuera de ustedes, gobernantes, no lo gastarían en cosas que no fueran necesarias. Estoy segura de que si viven bajo un presupuesto en su hogar como vivimos muchos, tomarían las mejores decisiones en que gastarlo o invertirlo. Estoy segura de que si hasta les sobrara un poco de ese presupuesto bien administrado lo colocarían en su cuenta de ahorros como cualquier ciudadano responsable que piensa en el futuro de su hogar. Porque ese es el voto de confianza que les damos… que utilicen la oportunidad que se les brindó para trabajar para y por el pueblo. Administrando esos dineros de la mejor manera posible, como si fuera para su hogar. Pensando “en el pueblo”, en todas las necesidades que el país tiene y en las mejores maneras de invertirlo, como si fuera de ustedes, pero no lo es y así poder devolverlo después de 5 años y porque no... ¡con creces!

Y así de fácil entraron en mi mente esta mañana, preguntas, pensamientos y sentimientos que he decidido compartir.

Y lo último que resonó en mi mente esta mañana fue… Qué bonito sería si nuestros gobernantes pensaran a la manera de Jesús. Persona sabia, humilde y que vino a servir. Ustedes, nuestros gobernantes, tienen una oportunidad de oro, que no ha todos nos llega, para vivir en servicio, para servirle al pueblo panameño por ese periodo de tiempo en que se les brinda la oportunidad y se les presta lo que es de todos los panameños para que lo devuelvan.

Aprovechen su oportunidad, por favor, para servirnos con sabiduría y honestidad. Para pensar siempre en ¡Panamá primero!

La  autora es  diseñadora de interiores y pintora

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