VOTACIóN

Mi primera vez

Será mi primera vez. Por primera vez ella y yo estaremos frente a frente, sin nadie que nos interrumpa. El momento se acerca, pero no sé qué hacer ni cómo hacerlo, ni mucho menos por dónde empezar.

Y es que, después de tanto esperar, tengo miedo. Temo no estar a su altura, temo no comportarme correctamente y, sobre todo, temo equivocarme.

Como ya no soy un chico de 18 años que vive con sus padres, muchos pensarán que mi primera vez debió ser hace años. Pero no, tuve que esperar y, ahora, se supone que tengo el conocimiento y la madurez necesarios para enfrentar este momento. Pero no es así.

No sé si el resto de mi vida me arrepentiré de esta primera vez. Mis amigos dicen que no importa, que –con el paso del tiempo– la primera vez termina siendo una más. Pero no les creo, yo sé que la primera vez me marcará para el resto de mi vida.

Es difícil ver pasar los años y que todos a tu alrededor lo hayan hecho, pero a ti parece haberte dejado una especie de tren que pasa una sola vez en la vida. Duele sentirte marginado porque otros sí lo han hecho y tú no. Y es mucho peor que tus allegados lo hagan, y lo sigan haciendo, pero seas tú el afectado.

Todas las noches pienso en ella y en nuestro momento a solas. Vamos a estar tan solos que lo nuestro será un secreto entre ella y yo. Nadie jamás sabrá lo que sucederá ahí, en nuestra soledad.

Por eso me gusta creer que mi vida cambiará tan radicalmente como las de aquellos que –al pasar por su primera vez– ni siquiera volvieron a hablar igual. Pero también temo quedar como muchos de ellos, quienes, después de esos cambios radicales, quedaron incluso peor que como estaban antes de hacerlo.

Me hubiera gustado que en la escuela y en mi casa me hubiesen enseñado más sobre esto. De haber sido así, tal vez hoy no tendría tantas dudas ni tantos miedos. Pero no los culpo, pocos entienden la verdadera importancia y las consecuencias de esto.

También pienso mucho en mis futuros hijos. ¿Les contaré con orgullo cómo fue mi primera vez? O, por el contrario, ¿me avergonzaré a tal punto que ni siquiera les permita hablar del tema? Quiero dejarles un legado ejemplar y por eso me preocupo tanto por esta primera vez.

Quizás esto no sea apropiado, pero al terminar llamaré a todos mis amigos y familiares para contarles sobre mi primera vez. Es más, a través de mis redes sociales planeo describir con pormenores mi experiencia con ella. Quiero que todos sepan, que todos se enteren.

Esta espera solo se compara a la que viví cuando hacía mi trámite de naturalización. Pero, así como esperé por ese momento, por este ya esperé suficiente.

Mi momento de estar con ella, ya está, llegó. Así que aquí voy, rumbo a mi primera vez con ella, la papeleta de votación.

El autor es abogado

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