Exclusivo

Pro mundi beneficio: Panamá y su rol en la transición democrática de Venezuela

La consolidación de la libertad en Venezuela tiene implicaciones profundas para el orden político y económico del hemisferio. La República de Panamá ha promovido la democracia y el respeto a la voluntad popular en América Latina, siendo un referente de estabilidad democrática y resiliencia económica, gracias a la naturaleza de nuestras actividades comerciales.

Las operaciones más importantes de Panamá surgen de la inversión extranjera, los servicios logísticos y nuestra calidad como centro de operaciones comerciales regional. Es por esto que la estabilidad política de la región, especialmente la de Venezuela, reduce los riesgos en el comercio internacional, atrayendo mayor comercio, tránsito y estabilidad a Panamá.

Tras la emisión de una alerta por parte de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), varias aerolíneas suspendieron vuelos hacia Venezuela debido a la escalada de tensiones provocada por la operación “Lanza del Sur”. Este episodio, dentro de la crisis política y económica que ha aquejado a Venezuela durante más de quince años, parece haber logrado lo imposible: sacudir la estructura antidemocrática y opresiva del régimen socialista de Hugo Chávez. La hiperinflación, el incremento del crimen organizado, el narcotráfico y la escasez de alimentos han sido los detonantes de un éxodo masivo de venezolanos hacia el norte y el sur del continente. Restablecer la libertad, la democracia y empezar a sanear el Estado venezolano ayudaría a aliviar el peso de esta migración hacia los demás países americanos, especialmente aquellos con economías más frágiles que, a pesar de sus propias debilidades sociales y económicas, han apostado por el derecho al refugio.

Uno de los propósitos clave de Panamá es interconectar mejor y más eficientemente el continente; sin embargo, dada la situación político-económica actual de Venezuela, no podemos ejecutar este potencial al máximo. Venezuela ha sido un aliado estratégico de Panamá, siendo uno de los mayores destinos de las reexportaciones de la Zona Libre de Colón y un país hermano desde nuestra independencia. No obstante, para lograr una mayor integración económica regional, una sociedad venezolana verdaderamente democrática es fundamental. La transición hacia la libertad de sus ciudadanos crearía el escenario ideal para la reapertura de relaciones comerciales con el mundo. Esto permitiría incrementar el intercambio en sectores productivos, financieros y energéticos, brindando seguridad jurídica a las empresas panameñas interesadas en hacer negocios con Venezuela. Esto favorecía la visión panameña de ser un nodo global de servicios, pues, con una mayor apertura comercial de Venezuela, el tránsito por el Canal de Panamá se vería positivamente afectado.

La seguridad en el territorio venezolano es fundamental para combatir el crimen organizado y el narcotráfico en otras partes del continente americano. La designación del “Cartel de los Soles” como organización terrorista por parte del Departamento de Estado de Estados Unidospone en evidencia la complejidad de mantener relaciones comerciales con un país cuyo gobierno permite que el crimen se transnacionalice, afectando la reputación financiera del resto de América Latina. Bajo un gobierno democrático en Venezuela, las restricciones financieras y comerciales, así como la reducción de actividades ilegales, beneficiarían directamente al centro financiero y la plataforma logística de Panamá. De esta manera, el retorno a la democracia en Venezuela no solo es una cuestión política, sino también un factor clave para el modelo económico panameño y nuestra posición como puente estratégico global.

Es cierto que Panamá debe mantener su imagen internacional como un país con una política exterior neutral, pero la defensa de la democracia y las libertades individuales de los ciudadanos no es negociable, ni en Panamá ni en ningún otro país, especialmente en América Latina. La postura de nuestro país en la esfera internacional se ha basado en la cooperación multilateral, un comercio abierto y una diplomacia pragmática. Por lo tanto, apoyar a Venezuela en su transición democrática refuerza nuestro compromiso internacional y nos alinea con aquellas naciones que comparten nuestros ideales de libertad, democracia y Estado de derecho. Al fin y al cabo, nuestra identidad de “pro mundi beneficio” no es más que eso: actuar en favor del orden internacional que promueve estos ideales compartidos.

El autor es internacionalista.


LAS MÁS LEÍDAS

  • Pago del PASE-U 2026 sigue en validación: el Ifarhu informa sobre el proceso. Leer más
  • Casi $300 millones costará solucionar el tranque del Corredor Sur. Leer más
  • Panamá vence 1-2 a Sudáfrica en un amistoso de alto nivel. Leer más
  • Panamá desplaza a Costa Rica y está entre los países con mejor calidad del aire. Leer más
  • La concesión de Amador Marina sigue viva: la empresa presenta fianzas para dar continuidad a su contrato. Leer más
  • Descuentos de hasta 50%: Acodeco recuerda beneficios para jubilados y reporta incumplimientos. Leer más
  • Canal de Panamá: Espino de Marotta está en la carrera por la administración. Leer más