A casi seis meses de que se termine el periodo presidencial de Juan Carlos Varela, se abre el debate para la inclusión de una quinta papeleta en las elecciones generales del 5 de mayo del año en curso. O bueno, eso es lo que pretende el Gobierno con el proyecto de ley que presentó a la Asamblea Nacional.
Creo, al igual que todos los panameños, que esta propuesta resulta extemporánea y politiquera, con el fin de poder limpiar un poco la mala imagen que tiene este gobierno. No me malinterpreten, considero esta propuesta muy necesaria, pues con esto se busca consultar al pueblo si desea reformas a la Constitución y el método para realizarlas, pero también considero que el presidente Varela no solo sobrepasa el tiempo que él mismo prometió en la campaña electoral previo a las elecciones de 2014 para presentarla, sino que lo hace en medio del enfrentamiento entre los órganos Ejecutivo y Legislativo.
Por otra parte, tenemos a unos diputados muy politiqueros que al parecer no tienen el mínimo interés de debatir esta propuesta del Ejecutivo, así como tampoco tienen el interés de discutir temas importantes como la ratificación de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y otros nombramientos de entidades que están vacantes, así como ha evitado la discusión de proyectos de ley como la penalización de la evasión fiscal, la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción y la “muerte civil”.
Estamos de acuerdo en que incluir la quinta papeleta el 5 de mayo puede contaminar el proceso electoral, puesto que se desviaría un poco a la población sobre lo que debiera importar ese día, que son las elecciones de todos los cargos de elección popular.
Me causa mucha tristeza ver cómo los gobiernos han tomado este tema de las reformas a la Constitución para politiquear, aunque ninguno ha tenido la voluntad de llevarlo a cabo. Aunque hay que reconocer que este gobierno al fin se atrevió a convocar el proceso de consultar a la población si quiere o no estas reformas, lo cierto es que ha fallado en el tiempo de convocarlo, puesto que no lo hizo en el tiempo que lo prometió.
Honestamente, no veo forma de que la inclusión de la quinta papeleta se haga realidad en este momento, no solo por la falta de voluntad de los diputados de querer debatirla y aprobarla, sino que en estos momentos la población no está muy capacitada sobre este proceso, lo que conllevaría a que se contamine el mismo proceso constituyente.
Si de verdad queremos que estas reformas constitucionales se lleven a cabo con éxito, considero necesario que el pueblo panameño, quien al final es el soberano, comience a educarse a conciencia sobre lo que implica, para que al momento de que esto se concrete, esté empoderado para tomar parte de este proceso y sea quien tenga el poder para refundar el Estado panameño.
El autor es profesional del mercadeo