La propuesta de modificación de algunos artículos del Órgano Judicial de los actuales directivos de la Cámara de Comercio al país, me preocupa por su limitada visión.
La Cámara de Comercio, con su pronunciamiento, ignora la crisis política y social que afecta a la sociedad panameña.
La mayoría silenciosa reclama con urgencia la realización de una amplia consulta ciudadana encaminada a unificar los cambios constitucionales de los tres órganos del Estado ante el caótico deterioro institucional que incide en la credibilidad y eficacia gubernamental.
Los órganos Ejecutivo y Legislativo, como parte primordial del problema ético y cívico de sus cuestionadas ejecutorias, son los menos indicados para proponer y efectuar las reformas al Órgano Judicial; ellos, junto al Judicial, motivan el repudio nacional. Los tres órganos del Estado están contaminados por la gran corrupción que los invade.
La Cámara de Comercio, al ser una de las entidades más importantes del sector privado, es incomprensible que asuma una propuesta sin el aval de los demás gremios del sector privado, ya que está fuera de tiempo, pues los partidos están en elecciones primarias para escoger a los candidatos a puestos de elección y el panorama político no es el más indicado para propuestas de cambios.
La iniciativa de modificar solo algunos artículos de la carta magna confunde y debilita la exigencia pública de cambiar todo el ordenamiento constitucional.
El próximo gobierno está obligado a considerar en su agenda hacer una reforma integral a la Constitución. El sector privado, en consecuencia, debe promover un frente común para que responda a los mejores intereses de la nación; solo así el futuro gobierno se verá obligado a valorar las recomendaciones que haga este sector.
El consenso del sector privado va a requerir de una amplia y objetiva discusión, sin egoísmos ni protagonismo alguno de los gremios. Los momentos de crisis por los que atraviesa la nación requieren más que nunca de la unión de todos por el bien del país. Las mentes más lúcidas, profesionales y honestas deben ser consideradas con sus puntuales aportes al debate nacional.
Los directivos de la Cámara de Comercio tienen el compromiso patriótico de recapacitar en su estrategia de plantear cambios solo en el poder judicial y unirse a los esfuerzos de los otros gremios del sector privado que proponen una reforma integral de los tres poderes del Estado, de acuerdo con lo que Panamá requiere.
Rectificar es una actitud correcta cuando se piensa en la solución puntual de la problemática constitucional del país.
El autor es empresario