Exclusivo

¿Puede el control del ruido prevenir la violencia?

¿Puede el control del ruido prevenir la violencia?
Casco Antiguo. Archivo

Hace unos días, en “Casco en Alerta”, el grupo comunitario de comunicación con el SPI, un residente compartió un video grabado en avenida B, cerca de calle 12. Al principio, nadie tenía claro qué estaba ocurriendo: se observaba una situación confusa, aparentemente una discusión, y varias personas alrededor. Poco después llegó otro video: había una persona herida y unidades de la Policía Nacional ya se encontraban en el lugar para trasladarla a recibir atención médica.

El incidente pasó, pero la discusión apenas comenzaba.

Algunos cuestionaron la actuación policial; el SPI, por su parte, explicó que el lugar de los hechos no correspondía a su jurisdicción y que la Policía Nacional ya había intervenido.

En medio de la conversación, Octavio del Moral, abogado y residente de la comunidad, hizo un comentario que llamó mi atención:

“Veo que el incidente ocurrió en avenida B, justo después de calle 12. No existe control del ruido. Y donde hay ruido hay también gente de mala calaña. Una cosa viene con la otra. Si quieres evitar o disminuir la violencia, entonces hay que controlar el ruido”.

Mi primera reacción fue preguntarme si aquello no sonaba demasiado tajante.

Pero también despertó mi curiosidad:

¿Existe realmente alguna relación entre el ruido, el desorden y la seguridad ciudadana?

La pregunta me toca especialmente. Como presidenta de AVACA, durante los últimos meses he estado conversando con residentes, comercios y autoridades sobre los problemas de ruido en el Casco Antiguo. Hace dos meses presentamos formalmente al Municipio una solicitud para reforzar el monitoreo y la aplicación de las normas vigentes, mientras continuamos dialogando directamente con los establecimientos involucrados. Lo digo con transparencia: no llego a este tema como observadora neutral, sino como alguien involucrada en esa gestión, y eso es precisamente lo que me llevó a preguntarme si la relación entre ruido y seguridad tiene fundamento más allá de la intuición.

Comencé entonces a revisar información sobre criminología, gestión urbana y prevención del delito. Así me reencontré con una teoría que había conocido brevemente durante mis estudios de ciencias sociales y administración pública: la teoría de las ventanas rotas (Broken Windows Theory).

En 1982, James Q. Wilson y George L. Kelling plantearon que cuando una comunidad permite que pequeñas señales de desorden —ventanas rotas, basura acumulada, grafitis, consumo de alcohol en espacios públicos o ruido nocturno persistente— permanezcan sin atención, puede terminar transmitiendo un mensaje muy poderoso:

Aquí a nadie le importa.

El problema no está necesariamente en la ventana rota, sino en lo que representa. Cuando el desorden comienza a formar parte de la normalidad, también cambia la manera en que las personas perciben y utilizan el espacio público.

Hay que decirlo con claridad: la investigación académica no ha demostrado que el ruido provoque directamente la violencia. La propia teoría de las ventanas rotas también ha recibido numerosas críticas, entre otras razones porque en algunos lugares fue utilizada para justificar políticas policiales excesivamente agresivas, sin abordar al mismo tiempo problemas estructurales más profundos como la pobreza, la educación, el empleo o la desigualdad.

Sin embargo, sigue existiendo una idea que merece nuestra atención:

La manera en que gestionamos nuestro entorno influye en cómo las personas lo utilizan, lo perciben y en cuánta seguridad sienten dentro de él.

Un principio similar aparece en el CPTED (Crime Prevention Through Environmental Design), o prevención del delito mediante el diseño del entorno: la seguridad urbana no depende únicamente de la presencia policial. La iluminación, la visibilidad, el mantenimiento y los espacios públicos utilizados activamente por la comunidad también importan.

Este año hemos visto ejemplos concretos en la plaza Herrera, la plaza de la Catedral y el pequeño parque infantil que instalamos en el malecón de la calle 5. Con las mejoras en la iluminación nocturna de estos espacios, niños, residentes y visitantes permanecen con mayor tranquilidad y disfrutan más de estos lugares. Una lámpara, por supuesto, no elimina el delito, pero un lugar iluminado, cuidado y utilizado transmite una sensación completamente diferente.

Basura, reciclaje, mantenimiento, iluminación, espacio público, ruido: temas que discutimos en el Casco como si fueran asuntos separados, pero que giran alrededor de un mismo concepto:

El orden público.

Una lámpara no elimina el delito.

Una calle limpia no resuelve la pobreza.

Bajar el volumen tampoco detiene automáticamente la violencia.

Pero cuando una ciudad atiende de manera constante esas pequeñas cosas, transmite un mensaje completamente diferente:

Aquí hay reglas.

Aquí hay gestión.

Aquí hay comunidad.

Por eso, gestionar el ruido no significa únicamente conseguir noches más silenciosas. También forma parte del orden público y de la confianza de los ciudadanos en la capacidad de las instituciones para gestionar su entorno.

Vuelvo entonces a la frase de Octavio: creo que apuntaba en la dirección correcta, aunque el vínculo sea más indirecto de lo que su comentario sugería. Al final, lo que está en juego no es el ruido en sí, sino la gestión —o su ausencia—.

Quizá el control del ruido no pueda prevenir toda forma de violencia ni sea una solución mágica a los problemas de seguridad.

Pero puede ser uno de los primeros pasos para fortalecer el orden público y transmitir un mensaje sencillo:

Aquí importa lo que ocurre.

Porque una ciudad no se deteriora de la noche a la mañana, y su recuperación tampoco tiene que comenzar siempre con grandes proyectos.

Los verdaderos cambios muchas veces empiezan por esas pequeñas cosas que resultan tan fáciles de ignorar.

La autora reside en el Casco Antiguo desde hace ocho años. Es presidenta de la Asociación de Vecinos y Amigos del Casco Antiguo (AVACA), desde donde impulsa iniciativas de participación ciudadana y desarrollo comunitario. Ha realizado estudios en ciencias sociales, gobernanza y gestión pública.


Última Hora

  • 13:01 Un terremoto de 6.9 sacude Sumatra, el segundo que golpea Indonesia en la misma jornada Leer más
  • 13:00 ¿Puede el control del ruido prevenir la violencia? Leer más
  • 13:00 (Actualizada: 1)De "La Invitación" a "La Odisea": 12 de las mejores películas de 2026, según los críticos de la BBC Leer más
  • 12:43 Los obreros que descubrieron un tesoro de $10 millones en lingotes y monedas de oro sepultado en las paredes de una casa en Bélgica Leer más
  • 12:41 Panamá anuncia segunda veda del camarón Leer más
  • 12:00 Oro en el Darién: el complejo sistema ilícito del Clan del Golfo que Panamá quiere romper Leer más
  • 10:30 Cómo el GPS ha dado forma al mundo moderno Leer más
  • 07:33 Expo Chiriquí reúne a más de 10 marcas automotrices este fin de semana en Federal Mall Leer más
  • 05:05 Computadoras, renuncias y docentes separados: los problemas que recibe Ventura Vega en el Meduca Leer más
  • 05:04 Comando ‘apaga y vámonos’ Leer más