Escribir de forma sesuda toma su tiempo y dedicación. Organizar ideas y sacarlas para lograr mandar un buen mensaje, aclarar dudas, desahogarse o sencillamente dejar plasmados nuestros sentimientos. Hoy, como una sencilla panameña, que ama a su país, les dejo mis sentimientos e ideas.
Hace unos dos años escribí un artículo que se publicó en este mismo diario que titule Lo que se presta se devuelve. Hacía alusión a que el dinero del gobierno de turno, se debía manejar con el mayor desapego posible, ya que no era dinero de persona alguna sino de todos los panameños y que, por ende, solo era un préstamo de 5 años que al final había que “hasta devolverlo”, porque es solo prestado para ser usado de la mejor manera posible mientras se ocupe un cargo público y se sirva al país.
Hoy me inspira a escribir una sola pregunta que me gustaría que todos, en general, políticos, gobierno de turno, adultos, jóvenes, en fin, el panameño común y corriente se hiciera... “¿Qué es lo mejor para Panamá?”
Durante los meses de campaña política, que recién han pasado, me hice la pregunta frecuentemente y deseaba que todos se la hicieran. No es una pregunta fácil, aunque pareciera, ya que como seres humanos terrenales tendemos a jalar hacia lo que nos conviene y no lo que conviene para todos o a un país en este caso.
A mi juicio, y no sé si para algunos, ocupar un cargo público es un honor, un orgullo y un privilegio, ya que no todos tendremos la oportunidad de hacerlo, sea porque no somos capaces, en estudios o carácter, porque no sabemos manejar la política, porque no nos interesa o porque no tenemos esa “Vocación de Servir”. Y ahí es donde me voy a enfocar en este escrito junto con la pregunta anterior...
Servir a Panamá y ¿Qué es lo mejor para Panamá?
Me gustaría humildemente que este fuera mi consejo para los próximos gobernantes y todo aquel que participe activamente. Hacerse esta pregunta a diario y así tomar las mejores decisiones para el país. No para satisfacer/ayudar a un amigo, para devolver un favor, cumplir una promesa a alguien o lo que sea que ocurre y sale, una vez llegan a ocupar ese cargo. Panamá y su gente buena están primero. Ese pueblo que tantos problemas básicos tiene. Si logran pensar primero en lo que necesita Panamá, cada panameño irá recibiendo lo que se merece porque el país es de todos y el dinero es de todos y las buenas decisiones tomadas van a ir afectando de manera positiva a cada panameño/a. Son solo 5 años en que se les da la oportunidad para que tomen las mejores decisiones, utilicen el dinero de la mejor manera posible y que verdaderamente deseen servir al país y no servirse.
Una pregunta sencilla... Sólo hay que hacerse una pregunta. Panameños...
¿Qué es lo mejor para Panamá?
Mi intención de escribir hoy es que todos, con nuestro pequeño granito de arena, ¡deseemos servir a nuestro bello Panamá!
La autora es diseñadora de interiores y pintora
