PRESIDENTE CORTIZO

Una realidad…dos percepciones

El cortísimo período de 100 días no es válido para calificar a un nuevo gobierno, es simplemente una etapa de furiosa actividad en la que todos trabajan 7 días a la semana y largas horas – y aún cuando se acuestan, el cerebro sigue angustiado pensando en lo que se quedó sin hacer ayer y que habrá que doblar la actividad mañana.

Normalmente, dentro del programa de gobierno del candidato ganador se especifica lo que se logrará en los primeros 100 días y se le comunica al país lo logrado. En el caso del nuevo presidente Nito Cortizo, la comunicación al país es que todo (el 100%) de los compromisos de los primeros 100 días “se cumplió”. La lista no deja de ser impresionante.

Para el equipo de gobierno, el cual, como decimos los panameños, “¡se está sacando la mugre trabajando!” esos resultados son una… o mejor dicho la realidad…” ¡y punto!”. Ese “y punto” es donde radica el peligro; esa es tan solo su percepción de la realidad.

Pero, como es muy natural, hay otras percepciones: hay que medirlas, aceptarlas… y trabajar igualmente con esfuerzo intenso para atenderlas. Ésto es necesario porque para que el Presiente sea efectivo en su gestión, no sólo tiene que trabajar las cosas que prometió, sino que, a la vez, tiene que lograr una positiva percepción por parte de la población (su capital político, según Danilo Toro) para que siga apoyándolo, sintiendo confianza en él y su equipo… y consecuentemente invierta con optimismo hacia el futuro.

En ese campo – cual es la percepción mayoritaria - nadie tiene la verdad absoluta. Lo que sí sabemos (por experiencias vividas) es que una vez esa percepción se forma, si es positiva se puede perder con un solo acto equivocado, en un solo día… y si es negativa y se consolida, más nunca se cambia en los 60 meses de gobierno. Ésto es delicado, y depende del manejo mediático, que requiere que el propio Presidente tome cartas en el asunto y lo maneje personalmente. (La entrevista con las televisoras fue un buen inicio, a pesar de que por falla en la iluminación el Presidente salió en una sombra que no lo favoreció).

¿Qué percepción inicial siento yo en estos momentos? Las adelanto con derecho a inventario. Son producto de mi larga experiencia como observador político en mi país y en otras democracias que he estudiado. No tengo sesgo partidario alguno, aunque algunos –seguro que por razones de conciencia– me cataloguen como anti-PRD. Tengo un solo deseo al hacer estos comentarios: el éxito del gobierno de Cortizo, que sería el éxito de la democracia y de el futuro de nuestro país. Aquí les va:

Hay una percepción de falta de presencia del Presidente. Recuerde, señor Presidente, que la gente votó por usted. Estoy seguro de que el vice Carrizo es un pilar ejecutor de programas, pero no es el Presidente.

El hecho de su falta de presencia produce otra percepción negativa aún peor, y es que usted será otro presidente débil…y esta percepción , si se consolida, sería catastrófica.

Todo lo anterior, a lo que hay que añadir el hecho de que el vacío de su presencia es llenado por figuras duramente cuestionadas de su partido en la Asamblea, lleva a la percepción final: la falta de presencia es debilidad y además, una falta de liderazgo.

El país votó por un Presidente de carácter firme, presente… liderando el país con paso seguro y honesto. Usted dirá que ese es el presidente que es usted, que esa es la realidad, y que la percepción que yo describo no se ajusta a la realidad.

Pero, señor Presidente, en política hay que entender –usted tiene que saberlo– que la percepción que llega a dominar, aunque sea errada, se convierte en la realidad.

¡Está a tiempo para corregir, señor presidente! Sea la presencia dominante de su equipo. Háblele al país sobre los importantes proyectos que usted envió a la Asamblea y espera que apruebe su mayoría partidaria… e igualmente critique los proyectos y posiciones de la Asamblea que son contrarios a su plan de gobierno.

Que se sepa que usted corrigió los errores iniciales. Por ejemplo, las amenazas contra la Procuradora, lo de la Defensoría, así como hizo con el recorte de presupuesto a las universidades y la de igualar la experiencia a la educación. Háblenos del cuarto puente y de la línea 3 del metro. Háblenos de su escogencia de magistrados y la tarea que llevarán para recrear la Justicia con juicio, integridad y valentía. Haga del conocimiento público su liderazgo y déle vuelta a la negativa percepción.

Créame que contará con nosotros, los ciudadanos que deseamos su éxito con toda la fuerza de la raíz de nuestra panameñidad.

El autor es fundador del diario La Prensa

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