Exclusivo
ESTADO

De la reflexión a la acción

El creciente descrédito de los partidos políticos, provocado por los constantes escándalos de corrupción en todos los niveles, es el principal motivo por el cual muchos no nos atrevemos a incursionar en la política partidista; evitamos enfrentarnos a ese severo y destructivo juzgamiento público como parte del grupo de «políticos corruptos». El temor a la crítica, la falta de conciencia ciudadana merma ese deseo de participación, el cual es un deber. Urge reflexionar sobre el principio de la política representativa, el cual es “el poder emana del pueblo”, no hay democracia sin la participación de los ciudadanos; lo que sugiere un compromiso que contiene dos cosas: un derecho y una responsabilidad, no solo de salir cada cinco años a votar y elegir gobernantes; sino de fiscalizar, de tomar acción y buscar los medios para hacer escuchar nuestra voz y así lograr los cambios que la sociedad exige.

Cuando damos una mirada a los artículos internacionales nos percatamos de que circunstancias similares se dan en el entorno. Muchos ciudadanos creen que Europa se está resquebrajando, con los nacionalismos identitarios, ya sea porque los sistemas y todos sus componentes están oxidados o porque la historia tiene ciclos de regresión inevitables. Pero nadie se atreve a decir que la causa principal de esta degradación de la política está vinculada al voto emitido por la gente; o a la actitud de millones de ciudadanos que ejercen su voto con tanta libertad como irresponsabilidad. Me atrevería a asegurar que están entregando grandes parcelas de poder a personajes que prometen dramáticos milagros, que apelan a la emoción y se aprovechan de la necesidad y de los sueños de muchos para conseguir su beneficio propio. Como sociedad hemos perdido el interés colectivo y nos centramos en la ventaja individual, como volver la página y lograr una ciudadanía realmente participativa, no solo de redes sociales, sino de movimientos que abran caminos nuevos, con ideales fuertes no efímeros, conscientes que el inicio del cambio está en nosotros.

Existen ya proyectos en otros lugares del mundo que, mediante la implicación ciudadana, están mejorando la gestión política. FixMyStreet se utiliza para que los ciudadanos informen a sus representantes políticos sobre determinados problemas en el espacio público, como calles sucias o luminarias rotas. Con este ejemplo, quiero mostrar lo que se puede llegar a conseguir entre todos porque el problema de la política solo tiene soluciones con la participación de cada uno de nosotros.

Finalizo citando: “He llegado a la conclusión de que la política es demasiado seria para dejarla en manos de los políticos”, Charles de Gaulle.

La autora es estudiante de maestría en la UIP.


Última Hora

  • 05:00 Fujimori espera ser proclamada presidenta electa de Perú, pero Sánchez no la reconocerá Leer más
  • 05:00 Sabrina Sin Censura: Entiendo los dos miedos Leer más
  • 05:00 Meduca destituirá a 39 docentes en Veraguas tras fallo por abandono del cargo Leer más
  • 05:00 El 70% de Latinoamérica tiene matrimonio igualitario, pero Panamá se queda atrás Leer más
  • 05:00 40 muertos por ahogamiento en Francia: qué está causando temperaturas extremas en Europa Leer más
  • 05:00 Natalia Molano: ‘Panamá es clave para Estados Unidos en seguridad y comercio regional’ Leer más
  • 05:00 Juan Diego Vásquez: ‘Hay gente en este país que tiene estar presa, no en un puesto público’ Leer más
  • 05:00 La Corte mantiene el despido del exmagistrado Adrián Hernández: el Pleno rechaza un recurso de reconsideración Leer más
  • 05:00 Hoy por hoy: Una respuesta necesaria Leer más
  • 05:00 Tal cual Leer más