Han pasado casi seis meses desde que el Gobierno de Panamá anunció el establecimiento de relaciones diplomáticas con la República Popular China, haciendo efectivo el reconocimiento de la política de “una China” y terminando una larga relación especial con Taipei. Fue un movimiento estratégico y prometedor. Sin embargo, existe la percepción de que a ciertas oportunidades que había con Taiwán, como becas y oportunidades educativas, no se les dio gran consideración en la reciente visita del presidente Juan Carlos Varela a Pekín.
Panamá mantenía una serie de programas de intercambio con Taiwán, con aproximadamente 200 estudiantes por año viajando a la isla para realizar cursos de idioma, certificaciones, e incluso carreras de pregrado. Taiwán ofrecía cerca de 15 becas completas y otros incentivos para estudiantes de colegios oficiales y particulares.
Según el Ministerio de Educación taiwanés, hay 191 estudiantes panameños cursando estudios en 20 universidades en la isla. Unos han regresado a Panamá. Otros corren el riesgo de perder sus becas patrocinadas por el Gobierno de Taiwán. Otros esperan transferirse a universidades en China. Esta transición requiere que el Gobierno panameño desarrolle una relación especial con China, similar a la que poseía con Taiwán.
Según la retórica que emana de los palacios de las Garzas y Bolívar, el Gobierno de Panamá busca promover el concepto de ciudadanía global en los panameños. Como reflejo de esto están las múltiples becas internacionales que ofrecen el Ifarhu y la Senacyt. Como China es un actor en la arena internacional que busca obtener las oportunidades de crecimiento e influencia que ofrece el continuo proceso de globalización, es imprescindible que el gobierno del presidente Varela empiece negociaciones con Pekín en el campo de la educación.
La Oficina de Desarrollo Comercial china ya ofrece becas completas para programas cortos de uno o dos meses. Sin embargo, para restituir las oportunidades que se tenían con Taiwán se necesita iniciar un programa formal de oportunidades educativas en China.
El gobierno de Xi Jinping planea invertir $250 millones en Latinoamérica. El objetivo de Panamá debe ser persuadir a China a dedicar una fracción de esa suma en programas educacionales y culturales en el continente.
El autor es estudiante en Syracuse University, Nueva York