Si hay un sistema bancario que se prestó para blanquear capitales -presuntamente- producto de las coimas pagadas por Odebrecht a funcionarios, de distintos gobiernos y países, es el del principado de Andorra. En un territorio de solo 467 km2, con una población de 77 mil habitantes, se concentra una capacidad de lavado de activos insuperable. El turismo de montañas -complementado con su estatus de país/zona franca (duty free)- genera 80% y el sector financiero otro 20%- de su PIB.
¿Por qué Andorra no aparece en el reciente listado de paraísos fiscales de la Unión Europea en el que, lamentablemente, incluyeron a Panamá? Les explico. Porque el principado de Andorra es gobernado por el presidente de Francia y el arzobispo católico de Urgell, España. Sí, Francia y la Iglesia católica son los que gobiernan a esta pequeña nación cuya economía gira alrededor del no pago de impuestos y del aparente lavado de dinero. Aun así, Francia tiene el descaro de empujar a la Unión Europea a incluirnos en su listado de paraísos fiscales. Rompamos relaciones. Ya.
El autor es abogado y diplomático