Panamá, 18 de octubre de 2023
Señora
Rita Vásquez
Directora
La Prensa
Respetada señora Vásquez:
A través de la presente, deseamos aclarar varias afirmaciones incorrectas realizadas por La Prensa en distintas publicaciones.
El artículo de la señora Rekha Chandiramani en La Prensa del 8 de septiembre del presente año, (“Composición accionaria, otro conflicto en el debate minero”) contiene acusaciones falsas sobre la participación accionarial y la propiedad de First Quantum Minerals y Minera Panamá. Lamentablemente, estas acusaciones se han repetido en varios artículos de La Prensa.
La Sra. Chandiramani citó al Sr. Marcel Salamin, socio comercial del Sr. Fifer, ex propietario de Petaquilla Minerals, condenado por fraude, según informó La Prensa (https://www.prensa.com/judiciales/tribunal-confirma-condena-a-richard-fifer-por-caso-de-gold-dragon-capital/). El Sr. Salamin afirmó que “China tiene el 39,99% del paquete accionario de First Quantum, Corea del Sur tiene otra porción, de manera que los tres estados juntos tienen la mayoría del paquete accionario, lo que es inconstitucional”. En el mismo sentido, se cita al Sr. Carlos Bolivar Pedreschi, quien afirma que “... en la empresa First Quantum Minerals, dueña de Minera Panamá, los estados de China, Corea del Sur y Singapur no solo tienen acciones, sino que sus acciones hacen la mayoría frente a los restantes accionistas de esta compañía”. Estas afirmaciones también se mencionan en su artículo (“Declaración al país”), publicado por La Prensa ese mismo día.
La Sra. Mónica Palm también hizo comentarios similares en La Prensa el 10 de septiembre de 2023, utilizando la misma cita del Sr. Marcel Salamin y refiriéndose a Cobre Panamá/First Quantum Minerals como “una minera presumiblemente controlada por estados extranjeros”.
La fuente original de esta información errónea puede ser un artículo del Sr. Rodrigo Noriega publicado por La Prensa el 24 de diciembre de 2022. En dicho artículo, el Sr. Noriega afirma que “la República Popular de China tiene, a través de la empresa Jiangxi Metals, un 19,9% del capital accionario de la empresa First Quantum Minerals (FQM) y, a través de Pangea, empresa estatal China registrada en Australia, otro 19,9% de FQM”.
Además, el Sr. Noriega sostiene que “el Estado de Singapur posee un 15% de las acciones de FQM a través de la empresa Ellington Investment Pte. Limited”. Y agrega que “en total, los tres estados asiáticos tendrían un total de 64,8% del capital accionario de la explotación minera”.
Es fundamental destacar que estas afirmaciones son completamente falsas. La información incorrecta se basa en el supuesto de que Jiangxi y Pangea tienen participaciones separadas. Sin embargo, en realidad, Jiangxi adquirió las acciones de Pangea en 2019, como se detalla en la nota de prensa en el siguiente enlace https://www.newswire.ca/news-releases/jiangxi-copper-acquires-fqm-shares-from-pangaea-investment-management-823519821.html Por lo tanto, no es cierto que las empresas chinas posean el 39,9% de FQML. Su participación real es del 18,3%, que corresponde a la participación que tiene Jiangxi.
Es importante aclarar que Ellington Investment no tiene acciones en FQML (ni en Cobre Panamá). Ellington poseía acciones de Inmet, el propietario anterior de Minera Panamá. Sin embargo, cuando FQML adquirió Inmet en 2013, compró todas las acciones de Ellington en Inmet, como se puede verificar en el artículo del siguiente enlace https://www.marketscreener.com/quote/stock/JEFFERIES-FINANCIAL-GROUP43482239/news/First-Quantum-Minerals-Ltd-TSX-FM-completed-the-acquisition-of-Inmet-Mining-Corporation-from-Elli-39106659/
Es importante aclarar que la afirmación de que los tres estados asiáticos poseen la mayoría de las acciones de FQML, y mucho menos el 64,8%, es incorrecta. En realidad, tienen alrededor de un 20% de las acciones. Para ser exhaustivos, también debemos mencionar que aproximadamente el 40% de las acciones de FQML son propiedad de empresas y fondos estadounidenses, y otro 40% pertenece a empresas y fondos del Reino Unido, Canadá, Australia y países europeos.
Debido a estos hechos, es importante destacar que no es correcto afirmar que FQML sea una empresa “controlada por Estados extranjeros”. En realidad, FQML es una empresa canadiense que cotiza en la Bolsa de Valores de Toronto y, por lo tanto, es una empresa pública. Esto significa que cualquier persona que cumpla con los requisitos de inversión en bolsa puede adquirir acciones de la empresa.
En relación a los principales accionistas de FQML, estos incluyen fondos de inversión privados, instituciones financieras, instituciones individuales y otros actores del mercado financiero. Además, es importante mencionar que FQML posee una participación del 90% en Cobre Panamá.
Para mayor transparencia, los estados financieros de FQML están disponibles en nuestro sitio web. Estos documentos proporcionan detalles precisos acerca de quiénes son nuestros accionistas.
Resulta desconcertante que La Prensa haya informado incorrectamente sobre este tema repetidamente, considerando que esta información está fácilmente disponible públicamente. Nos preguntamos cuáles podrían ser las razones detrás de esto. Como se mencionó en el artículo de la Sra. Rekha Chandiramani del 8 de septiembre, “La participación de China y Singapur u otro Estado, que denunció Salamin, no se pudo encontrar expresamente reflejada en los estados financieros de la empresa”. Esto resalta aún más la falta de precisión y veracidad en las afirmaciones de La Prensa.
En ese caso, resulta sorprendente por qué se sigue repitiendo la acusación. La razón por la cual la acusación del Sr. Salamin, así como las de los señores Chadiramani, Noriega, Pedreschi y Palm, no se reflejan en nuestros estados financieros, es simplemente porque la información en cuestión es falsa. Es importante destacar la falta de veracidad en estas afirmaciones infundadas.
Llama la atención observar que varios periodistas, colaboradores y fuentes de La Prensa hayan utilizado la misma información para realizar las mismas acusaciones falsas. ¿Existe la posibilidad de que compartan información entre ellos y no se tomen el tiempo de verificar su veracidad? Resulta relevante destacar que ninguno de los periodistas, colaboradores o fuentes mencionados de La Prensa corroboraron la información con nosotros. La Sra. Rekha Chandiramani nos realizó algunas preguntas, pero no indagó acerca de la veracidad de las acusaciones hechas por los señores Salamin y Pedreschi en su artículo. De haberlo hecho, podríamos haber compartido con ella la información correcta acerca de las empresas que poseen nuestras acciones.
Es importante tener en cuenta que aquí no estamos tratando cuestiones complejas que sean objeto de interpretación o debate. La propiedad accionaria de las empresas es una cuestión definida y clara: o somos accionistas de ellas o no lo somos. Si somos accionistas o beneficiarios finales en más de 10%, esta información se reflejará en nuestros estados financieros, los cuales están disponibles en línea para que los periódicos u cualquier otra persona puedan consultarlos y corroborar los datos.
Es pertinente mencionar que el argumento que intenta resaltar La Prensa sobre la supuesta violación de la constitución y las leyes de Panamá por parte de Cobre Panamá al tener entidades estatales de otros países como partes interesadas, es incorrecto. No existe ninguna transgresión en este sentido por parte de nuestra empresa.
Es importante destacar que, como se menciona en los artículos a los que se hace referencia, la empresa surcoreana KOMIR posee una participación del 10% en Cobre Panamá. Esta situación se encuentra plenamente en consonancia con la constitución y las leyes de Panamá. El artículo escrito por la Sra. Rekha Chandiramani de manera precisa refleja nuestra opinión al respecto, la cual sostiene que el Código de Recursos Minerales de Panamá permite expresamente la participación de empresas asociadas con gobiernos extranjeros en concesiones mineras. Estos términos quedan claramente establecidos en los artículos 3 y 4, los cuales fueron modificados por la ley 13 de 2012.
Además, el artículo insinúa que en el actual contrato ley en discusión en la Asamblea Nacional se otorga a Cobre Panamá una excepción especial para no revelar la identidad de algunos de sus accionistas. Sin embargo, esta afirmación es incorrecta.
El contrato ya incluye anexos que especifican la cadena de sociedades que conforman dichos accionistas. Como se mencionó anteriormente, FQML es una empresa cuyas acciones se cotizan públicamente en la Bolsa de Valores de Toronto. Sin embargo, el Contrato establece claramente la obligación de la empresa de informar sobre la composición accionaria y beneficiarios finales en más de 10%, y de los cambios en la misma. Minera Panamá tiene la responsabilidad de certificar al Estado los nombres de todas las personas naturales y jurídicas que sean accionistas y/o beneficiarios finales, ya sea de forma directa o indirecta, de al menos el 10% de las acciones.
Es importante señalar que, aunque la ley de contratación pública exime a las empresas cuyas acciones cotizan en bolsa de una obligación similar, conforme al nuevo contrato en espera de aprobación por parte de la Asamblea Nacional, Minera Panamá, S.A. sí mantiene la obligación de revelar la identidad de aquellas personas que tengan una participación accioniaria de la menos 10% de Minera Panamá, S.A..
Es importante resaltar que en Panamá la identidad de los accionistas o beneficiarios finales de las sociedades anónimas no es información pública. Incluso la normativa que regula el registro de beneficiarios finales estipula que dicha información no está disponible al público y solo requiere que conste en el registro aquellas personas que ejerzan control o tengan una injerencia significativa en la empresa.
La acusación más grave realizada en esta serie de artículos es la planteada por la Sra. Mónica Palm en su publicación del 10 de septiembre. En dicha publicación, especula acerca de las posibles razones por las cuales el gobierno planea anular la ley de transparencia, sugiriendo que esto podría permitir a Cobre Panamá ocultar la identidad de sus accionistas. Continúa diciendo que “Ojalá esta historia no termine en un error gramatical y estemos hablando de “cobre” y no de “cobré””. Aquí hay una clara sugerencia de corrupción por parte de Cobre Panamá y el gobierno. Es importante resaltar que esta acusación carece de fundamentos probatorios o explicaciones adicionales que respalden dicha afirmación.
FQML es una empresa minera global que cotiza en la Bolsa de Valores de Toronto y cuenta con activos operativos y de desarrollo en múltiples jurisdicciones. Como resultado, FQML y sus subsidiarias están sujetas y cumplen con extensas leyes y regulaciones anticorrupción en múltiples jurisdicciones, incluidas, entre otras, aquellas jurisdicciones en las que tiene activos operativos. Nos tomamos muy en serio nuestras obligaciones anticorrupción.
En vista de lo anterior, me gustaría hacer una invitación a La Prensa para que presente cualquier evidencia que respalde la acusación de corrupción realizada contra Cobre Panamá en este artículo o en cualquier otro artículo relacionado. Es importante para nosotros abordar cualquier acusación seria y, en caso de contar con pruebas, investigaríamos a fondo el asunto. Sin embargo, si La Prensa no dispone de dichas pruebas, insto firmemente a que se retracten de la acusación sin fundamentos. Nuestra empresa se toma muy en serio su integridad y su cumplimiento de las leyes y regulaciones anticorrupción, y esperamos que cualquier afirmación sea respaldada por pruebas concretas.
Agradeciendo la atención a la presente, se despide,
Atentamente,
Keith Green
Gerente País
* Las réplicas son publicadas tal como son enviadas por su autor. La Prensa no modifica, edita o corrige su contenido.
Respuesta a réplica
La empresa Minera Panamá indica que la nota Composición accionaria: otro conflicto en el debate minero, publicada el pasado 7 de septiembre, firmada por la periodista Rekha Chandiramani, contiene “acusaciones falsas” sobre la participación accionaria y la propiedad de First Quantum, pero no especifica cuál es la falsedad y, a cambio, descalifica al señor Marcel Salamín, como parte de las fuentes contactadas.
En este artículo se citó a Salamín porque inicialmente fue miembro de la comisión negociadora del contrato entre el Estado y Minera Panamá. Salamín renunció, denunciando irregularidades. También se consultaron los estados financieros de la empresa para corroborar la versión que ofreció directamente Minera Panamá. La empresa, en su réplica, indica que en la nota se plasmó la participación de China y Singapur u otro Estado, lo cual es cierto, pero no indica que en esa misma nota dicha información se le atribuye a una cita textual de Salamín. Lo que La Prensa sí señala en dicha nota es lo que establecen los estados financieros de First Quantum en los que consta que Korea Panama Mining Corp, (KPMC) una de las sociedades que lista Minera Panamá en el contrato como su afiliada, tiene 20% de participación en la empresa. Se dijo que KPMC es, a su vez, un joint venture entre Minera Panamá y Korea Mine Rehabilitation and Mineral Resources Corporation (Komir), que es una empresa 100% estatal de Corea del Sur. En respuesta a preguntas enviadas por La Prensa, la empresa indicó que el principal accionista de Minera Panamá es First Quantum Minerals, así como fondos de inversión privados de Estados Unidos, Reino Unido y China. Dada la complejidad y opacidad en el control accionarial sobre la minera, se debe poner a disposición de la ciudadanía el mayor detalle posible.
Adicionalmente en la réplica la empresa hace señalamientos sobre la columna digital de opinión denominada Blogoterapia, del abogado Rodrigo Noriega, quien responde de la siguiente forma: “Luego de 10 meses de publicado el análisis al que hace alusión FQML, la minera finalmente aclara sobre la tenencia de sus acciones por parte de gobiernos extranjeros. Para los panameños, en este tema, como en todo lo que ha tenido que ver con la negociación minera, ha existido mucha opacidad.
En su réplica reconoce que por lo menos el gobierno de China participa de la empresa FQML así: “Poseen solo el 20% de las acciones”. Se reconoce además que FQML tiene el 90% del capital accionario de Minera Panamá S.A., lo que deja por fuera el 10% que le pertenece al gobierno de Corea del Sur. Agradezco infinitamente su corrección de los datos que pude compilar. Independientemente de si estos gobiernos asiáticos controlan la mayoría del capital accionario, su participación minoritaria es suficiente para hacer que el contrato minero sea inconstitucional”.
Finalmente, en le réplica, la empresa menciona imprecisiones en la columna de opinión el Brunch Dominical, de la periodista Mónica Palm, quien recordó que todos estos contratos mineros se han dado sin licitación pública, como lo establece la ley y en especial el Decreto de Gabinete 267 de 1969, que regula la minería de cobre en Donoso. En el pasado reciente, el Ministerio Público y el Órgano Judicial han desarrollado casos penales de importancia con respecto a la explotación minera de Petaquilla y a la transacción de acciones de esta empresa con información privilegiada vinculada a la empresa de correduría de valores Financial Pacific. Se desconoce públicamente cuáles han sido las donaciones electorales de la sucesión de empresas que han tenido la concesión que ahora es una mina de cobre en Colón. Por último, es falso que la periodista, en su columna de opinión, haya hecho una sugerencia de un acto de corrupción. En realidad, lo que hizo fue expresar su deseo de que el contrato minero no se convierta en uno.