Definitivamente la noticia de la semana para el mercado fue la publicación del dato de la inflación en marzo. Con una variación en los últimos doce meses de 3.5% en el índice de precios al consumidor, superó por 10 puntos básicos la expectativa de los analistas, además fue 30 puntos básicos superior a la inflación de febrero y se registró el mayor aumento de precios de los últimos seis meses.
Tras el repunte de la inflación, el mercado experimentó un ajuste a la baja en los precios de los activos, pues puso en duda la proximidad de los recortes en los tipos de interés de referencia.
De esta manera, el S&P experimentó una caída intra semanal de 1.6%, mientras que el Dow Jones retrocedió 2.5% y el Nasdaq 0.5%. Estas caídas pueden ser consideradas como movimientos laterales en el marco de un año favorable para los inversionistas, pues la fortaleza de la economía norteamericana y los mejores resultados empresariales han impulsado al alza el precio de las acciones hasta alcanzar niveles récord. En esta semana el mercado esta a la espera de los reportes de resultados empresariales del primer trimestre y, de no haber sorpresas negativas, la probabilidad de que mantenga la tendencia al alza del año es alta.
Mientras que, en la renta fija, la caída en el precio de los bonos a 10 años del tesoro norteamericano provocó que el rendimiento requerido por los inversionistas pasase de 4.378% el viernes 5 de abril a 4.499% al cierre de la pasada semana.
Siendo la renta fija mucho más sensible a los datos de inflación, debido a la dependencia que tienen los bancos centrales en cuanto a la fijación de las tasas de interés de referencia con este indicador, la probabilidad de una reducción en las tasas de referencia por parte de la FED en la reunión de junio ha bajado, por lo que el mercado espera que los precios de los bonos se mantengan en movimientos laterales sin mayores incrementos.
Aparte de los mercados, el dato de inflación también puede tener implicaciones políticas en el marco de una contienda electoral en donde el candidato/presidente Biden puede ser cuestionado por el electorado que experimenta aumentos en los precios de las viviendas, comestibles y energía, que, aunque volátiles son los que más afectan los bolsillos de los ciudadanos.
En cuanto a las implicaciones tendría para Panamá, el hecho de que la inflación norteamericana no esté bajo control, podríamos indicar las siguientes:
a) Fortalecimiento del dólar: mientras la FED no reduzca los tipos de interés y los rendimientos de los instrumentos del tesoro norteamericano sean altos, el dólar se fortalece, lo cual abarata nuestras importaciones no denominadas en dólares, pero encarece nuestras exportaciones de bienes y servicios hacia mercados que no utilicen la moneda estadounidense.
b) Costo del dinero: Con tasas de interés altas, los costos del dinero seguirán siendo altos, más con la reciente pérdida del grado de inversión de la República de Panamá.
