Exclusivo

Salsipuedes: la memoria que se camina

Salsipuedes: la memoria que se camina
Salsipuedes, la bajada del folclor panameño

Hay lugares que uno conoce de nombre, pero que realmente no conoce hasta que decide caminarlos. Eso me ocurrió con la Bajada de Salsipuedes, uno de esos espacios de la ciudad de Panamá que forman parte de nuestro imaginario colectivo y que, sin embargo, muchas veces observamos de lejos, como si pertenecieran a un país que ya no existe.

Bajo por la calle un sábado a media mañana. Un vendedor acomoda sombreros de paja sobre una mesa de madera desgastada; una señora, con más de tres décadas detrás del mismo mostrador, despacha telas mientras vigila con el rabillo del ojo a los transeúntes. “Esto era un gentío antes”, me dice sin dejar de doblar una pieza de algodón. “Ahora hay más silencio, pero también más gente que viene solo a mirar, como usted”. Esa frase se me quedó grabada. Porque Salsipuedes, hoy, es exactamente eso: un cuadro vivo de la panameñidad que cualquiera puede enmarcar en su memoria; un rincón donde conviven el comercio de siempre y la mirada curiosa del que llega a reencontrarse con sus raíces.

Y vaya que tiene historia. Sus antecedentes se remontan a finales del siglo XVII, tras el traslado de la ciudad luego de la destrucción de Panamá Viejo en 1671. En algún momento, la vía fue conocida como Carrera de Chiriquí, hasta que el nombre popular de Salsipuedes terminó imponiéndose, cargado de leyendas sobre la estrechez de sus pasillos, la aglomeración y el peligro. Durante el siglo XIX, con el desarrollo del ferrocarril y el auge comercial, los inmigrantes chinos encontraron en este tramo un espacio de trabajo y arraigo que todavía se nota en algunos apellidos sobre los rótulos de los negocios. Estamos, pues, frente a un trazado urbano que ha visto pasar generaciones, transformaciones políticas, migraciones y distintas formas de entender la urbe.

Pero quedarse únicamente con esa vieja imagen de inseguridad sería injusto. Salsipuedes también ha sido comercio, trabajo, encuentro y supervivencia. Numerosas familias han levantado allí sus negocios, generación tras generación, encontrando en esa bajada una manera honrada de ganarse la vida.

Caminar hoy por la zona permite descubrir una transformación real. Fachadas repintadas, mejor alumbrado, algunos locales renovados junto a otros que conservan intacto su aspecto de hace medio siglo. Hay una intención —lenta, desigual, pero visible— de recuperar un espacio que durante años quedó relegado. Y eso resulta fundamental, porque modernizar una zona histórica no significa borrar lo que fue: el verdadero desafío consiste en lograr que el pasado conviva con el presente sin que uno devore al otro.

Todavía se encuentran allí artesanías, tembleques, cutarras, vestimenta típica y ese comercio particular que ya no existe en los centros comerciales modernos. Mientras otras ciudades rescatan su memoria únicamente a través de museos, Panamá conserva parte de la suya en calles donde la historia sigue ocurriendo frente a nuestros ojos, envuelta en una banda sonora espontánea: de fondo, casi siempre, se escucha el fuelle de un acordeón en un típico bien panameño o los metales afilados de una salsa añeja saliendo de algún transistor.

Al final del recorrido, con el calor del mediodía apretando sobre el asfalto, no hay nada como refrescar el viaje con un raspado panameño bien frío, bañado en sirope rojo y leche condensada, servido por el raspadero que conoce el oficio de memoria. Con ese vaso de hielo en la mano se entiende todo mejor: Salsipuedes se recorre sin prejuicios, no solo para comprar, sino para mirar y sentir.

Al caer la tarde, cuando ya bajaba menos gente por la bajada, la señora de las telas seguía en su mostrador, doblando la última pieza del día. Cerró la cortina metálica despacio, como quien no tiene prisa porque sabe que mañana va a abrir otra vez, en el mismo lugar donde su familia lleva haciéndolo desde hace décadas. Esa imagen, más que cualquier discurso, es Salsipuedes: la certeza de que la ciudad también se construye con los lugares que se niegan a olvidar de dónde vienen.

El autor es doctor en Educación, licenciado en Periodismo y licenciado en Derecho y Ciencias Políticas.


Última Hora

  • 02:40 Sobreviviente demanda a Amazon por accidente aéreo en Miami que dejó cinco muertos Leer más
  • 02:30 ¿Y si una parte del tranque depende de nosotros? Leer más
  • 02:25 Hacer la diferencia en un mundo cambiante Leer más
  • 02:10 Santa Fe pone en acción los Suramericanos con emotiva ceremonia inaugural; Panamá está en la fiesta Leer más
  • 01:45 Salsipuedes: la memoria que se camina Leer más
  • 01:43 Rybakina destrona a Sabalenka Leer más
  • 01:31 Xi Jinping se ofrece a trabajar para lograr la paz en el Golfo Leer más
  • 01:30 La sociedad que estamos formando Leer más
  • 01:15 Mucho había durado Leer más
  • 00:35 El IMA anuncia puntos de venta de las Agroferias para el lunes 14 y martes 15 de septiembre Leer más