Señor presidente, Juan Carlos Varela, soy un médico gastroenterólogo, nacido y criado en la región de Azuero. Me formé como médico y especialista en la República Argentina. El doctor Miguel Mayo, ministro de Salud, me conoce como persona y como médico y a usted lo considero una persona ecuánime e imbuida de las mejores intenciones para con el país, por lo que pasaré a plantearle la siguiente problemática.
El tema se refiere a la falta de especialistas en nuestro país; tópico en que están involucrados jefes de instituciones de la ciudad capital en connivencia con autoridades de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá (UP), entidades que parecen tener estancada la búsqueda de soluciones.
Ha de saber que la opinión que le planteo es compartida por colegas que laboramos en las áreas interioranas. Todos coincidimos en que tiene que haber una solución a este problema, pero que antes hay que debatirlo con los sectores interesados, a fin de lograr un consenso ciudadano e institucional.
Entre quienes así razonan se encuentra, entre otros, el doctor José Trinidad Castillero, exministro de Salud y excelente cirujano, ayudando con su labor a los habitantes de esta parte del país. En efecto, no puede ser que mientras países como México, Chile, Brasil y Argentina ya han superado gran parte de este rezago de atención especializada, nosotros aún no hemos avanzado en la misma dirección.
Le planteo este tema con la mejor de las intenciones y el ánimo de encontrar soluciones. Bien que sé que no es mucho el tiempo que falta para que termine su gestión, por lo que, a lo mejor, su gobierno no podrá llevarlo a feliz término. En lo que sí estoy convencido es que con su concurso podríamos avanzar hacia una solución integral y sentar las bases de una solución valedera.
El autor es médico