Visto lo visto en las distintas primarias que se han celebrado (la última este fin de semana) todo hace indicar que, la única solución para mantener este negocio clientelar y corrupto llamado “gobierno panameño”, van a ser las alianzas con quien sea y a cualquier precio: ninguno está dispuesto a dejar “la papa” por uno de dos motivos: o quiere seguir robando o sospechan que los pueden meter presos, lo que hace necesario llegar al poder para blindarse, no sea que terminen ante un juez.
A parte de la petición de un programa de gobierno, centrado en el desmantelamiento del sistema y la refundación de las instituciones democráticas (con una clara voluntad de sacar al país del deterioro en el que se encuentra), hay que solicitar de antemano que los candidatos vayan diciendo con quién piensan pactar llegada la hora de la verdad, porque todo parece indicar que aquí, al grito de ¡sálvese quien pueda!, unos se aliarán con otros dejando al descubierto el mayor de nuestros errores: no pensar, no preguntar, no reflexionar.
Más les vale a los “independientes” ponerse a trabajar, si de verdad aspiran a demostrar que es posible otra manera de hacer política, o se les irá poniendo cara de atomizadores del voto y distractores necesarios para beneficio de los mismos, a fuerza de no generar más espacios de debate y de ilusión pragmática: necesitamos empezar a saber qué es lo que quieren hacer y con quién van a hacerlo.
Espero que seamos capaces de no salvar a ninguno y que la mayoría, si no todos, terminen compareciendo ante la justicia. Parece utópico, hasta novelesco, pero vale la pena ponerse en marcha para hacerlo. No es tiempo de cerrazones partidistas: ha llegado la hora de dar oportunidad a los que de verdad aspiran al trabajo y al sacrificio por este país. Los de siempre, cuentan con que les salvemos, cuentan con nuestra desidia para seguir haciéndonos naufragar para su beneficio.
El autor es escritor
