Hace poco nos enteramos de la buena noticia de que Panamá había ganado el segundo lugar a nivel mundial de un campeonato de cálculos mentales en aritmética en China. El honor nos lo dio Juan Francisco Achurra Montejo, del colegio Kid's School and Cambridge Academy.
Francisco cursa el cuarto grado, tiene 9 años y participó en una contienda intelectual con unos 700 estudiantes de 20 países a nivel mundial. Con esta victoria, Panchito pasa a otro concurso, que se llevará a cabo en Polonia, en el 2020.
La noticia nos pareció tan buena, que la circulamos por las redes sociales. Una amiga me hizo una pregunta que me provocó escribir esta nota. La pregunta literalmente era: ¿qué ha recibido este niño que no se replica a nivel nacional?
Hay un rosario de factores en la problemática de la educación nacional que se podría mencionar, que va desde la relación personal del docente, su amor por la vocación, el apoyo de la familia y el contexto social. Estas relaciones son importantes.
Pero también urge una política educacional que tenga el fin de educar a las futuras generaciones en una concepción científica y humanística del mundo, basada en el desarrollo integral de la persona. Una educación que combine lo mejor de las humanidades, la ciencia y la economía.
Para tener más “Franciscos” en todas las esferas del conocimiento, debemos prestarle atención a la primera infancia y desde esa edad juntar el conjunto de capacidades, habilidades y destrezas intelectuales, físicas y espirituales, que puedan descubrirse a temprana edad para despertar y estimular a los niños.
La cultura es otro factor decisivo en la educación. Educar en las artes no tiene la intención de que todos seamos artistas; pero la cultura sensibiliza a las personas y las ayuda a saber tomar decisiones en un mundo donde impera el individualismo y el egoísmo. Al educar en las ciencias y las artes se puede tener la posibilidad de insertar en el mundo laboral a mejores personas. Urge educar desde el parvulario, el centro básico y la universidad, para conocer los factores de ser panameño; lo que realmente importa.
El autor es escritor