Nadie elige abandonar su hogar y su vida. Buscar refugio no es una elección, sino la única opción para muchos que buscan sobrevivir, encontrar la paz y mantener vivos sus sueños. En este Día Mundial del Refugiado, desde Acnur, la Agencia de la ONU para los refugiados, reflexionamos sobre la importancia de fomentar la solidaridad con las personas que se ven forzadas a huir en todo el mundo.
En el contexto del desplazamiento forzado, la solidaridad es cada acción concreta que puede marcar la diferencia en la vida de quienes han tenido que huir de sus hogares. Muchos de ellos se han enfrentado a conflictos, persecuciones y violaciones de derechos humanos. La solidaridad es empatizar con quienes llegan a nuestras comunidades en busca de refugio, reconociendo su humanidad y tratándolos con dignidad y respeto. La solidaridad es dar una oportunidad a quien, habiendo perdido todo, sigue queriendo contribuir con sus talentos y habilidades.
La solidaridad es una responsabilidad colectiva. Una responsabilidad que no solo los gobiernos, sino también la sociedad civil y cada uno de nosotros debemos asumir. Mientras las políticas públicas permiten a las personas que buscan protección internacional tener acceso al territorio, solicitar refugio y poder construir su futuro dignamente, somos nosotros como comunidad quienes acogemos a las personas que buscan protección internacional. Miles de personas arriesgan sus vidas y las de sus seres queridos a través de viajes peligrosos en busca de un hogar seguro. Su dignidad humana es la nuestra; discriminar es rechazar los principios básicos de una comunidad sana y próspera.
Desde Acnur reconocemos los esfuerzos de Panamá para incluir a la población refugiada y solicitante de la condición de refugiado en su sociedad. En el año 2023, Panamá ostentó la Presidencia Pro-Tempore del Marco Integral Regional para la Protección y Soluciones (Mirps), ratificando su compromiso de brindar protección internacional y garantizar el acceso a derechos básicos como la salud, la educación y el trabajo a esta población. Además, Acnur apoya el desarrollo de políticas públicas inclusivas, que buscan proteger a los más vulnerables, incluyendo a la población refugiada y solicitante de dicha condición.
Por otro lado, Acnur sigue trabajando de la mano de organizaciones de la sociedad civil, academia, empresas privadas y ONGs nacionales e internacionales, desarrollando programas enfocados en la integración local de refugiados y solicitantes de dicha condición. Acnur aplaude el trabajo y la voluntad de estos actores de seguir desarrollando iniciativas que salvaguardan los derechos de estas personas de integrarse y contribuir al desarrollo nacional.
No obstante, aún persisten desafíos en la integración de las personas que buscan protección internacional en Panamá, como el largo tiempo de espera para el procesamiento de las solicitudes de la condición de refugiado y las restricciones para el ejercicio de ciertas profesiones a personas extranjeras, privándolas de contribuir plenamente a la economía local.
Frente a esta situación, ¿qué podemos hacer? Informarnos sobre las situaciones de las personas refugiadas a través de fuentes confiables, abogar para que sean incluidas en las políticas públicas del país, apoyar organizaciones que brindan asistencia a las personas refugiadas, y escucharlas, darles voz y oportunidades.
En este Día Mundial del Refugiado, desde Acnur hacemos un llamado a la acción. Les invitamos a mostrar solidaridad con los más de 120 millones de personas forzadas a huir en el mundo y a trabajar juntos para construir una sociedad más justa, compasiva y acogedora.
Cada pequeño gesto cuenta, y juntos podemos marcar la diferencia en la vida de quienes buscan refugio y esperanza.
El autor es representante de la Oficina Multipaís de ACNUR en Panamá.
