REPULSA 1. El defensor Eduardo Leblanc está de acuerdo con el proyecto de ley que presentó Jamis Acosta, el cual permitiría a Martinelli solicitar que la Corte revise su condena por blanqueo en el caso New Business. ¿Es el defensor del Pueblo o de las zapatillas del pueblo?
REPULSA 2. Ayer ocurrió algo interesantísimo en la Comisión de Gobierno, durante la discusión del proyecto de Acosta: se retiraron cuatro diputados que supuestamente apoyaban esa propuesta. La intención de ese proyecto es tan mala que ni Shirley se quedó.
SAMBA. Un momento que muchos pensaban que no llegaría es el de la fase de alegatos del juicio de Odebrecht. Después de esto, solo queda dictar la sentencia. Eso, desafortunadamente, no será el fin de esta historia. Todavía queda una miríada de recursos antes de que se seque la tinta de una decisión final.
EMPEÑO. Hablando de la conclusión de este proceso, la jueza Baloisa Marquínez quiere terminar el juicio antes del viernes. Parece que alguien sí recargó sus baterías en el asueto de Carnaval.
MIMITO. En su alegato, el abogado de José Domingo Arias culpó de todos los males de su defendido a Ricardo Martinelli. Pues ya no son solamente sus hijos… también quien fue su candidato.
TUPÉ. Benisio Robinson, suplente e hijo del diputado Benicio Robinson, protestó porque muchos ministros y directores no acuden a las citaciones de la Asamblea. Según Robinson hijo, hay que sancionar “a estos funcionarios irresponsables”. Pero la medalla de oro a la irresponsabilidad se la debió adjudicar a su propio padre, quien en el mes de enero solo acudió al 12 % de las sesiones del pleno, quedando el hijo a cargo de la curul. Después de todo, si no va al pleno, ¿dónde se mete todo el día?

