REPUDIO. Aquí habíamos decidido, por un tiempo, no escribir más de Camacho. Pero el señor volvió a hablar y, por tanto, ha dado motivos. Ahora anda molesto porque se hizo una preselección de siete candidatos al cargo de defensor, en lugar de remitir la lista completa, lo que —según él— limita las facultades soberanas del pleno legislativo. No obstante, fue él quien propuso las modificaciones a la ley orgánica de la Defensoría del Pueblo, para que los candidatos propuestos al pleno sean el resultado de una selección de la Comisión de Gobierno. El proyecto de Camacho fue aprobado y sancionado por el presidente Mulino en diciembre pasado y es hoy la Ley 504 de 2025. Que alguien diga cuál sería la sanción para un diputado que va a la Asamblea a engañar.
TUFO. Benicio regañó al diputado presidente Jorge Herrera por incluir en el orden del día (a instancias de Camacho) la lectura de un informe de mayoría que no tiene las firmas correspondientes. Le recomendó botar a todos sus asesores o, en su defecto, meterlos “en un basurero”. Ya hasta ellos se asquean de sus propios actos.
ABSTENCIÓN. Shirley Castañeda no votó a favor de incluir a su suplente, Ricardo Valencia, en la lista de aspirantes preseleccionados para el cargo de defensor del Pueblo, elaborada por la Comisión de Gobierno. ¿Será que piensa que Valencia es bueno para ser su suplente, pero no lo suficiente como para ejercer como defensor? En otras palabras, que no se necesita gran cosa para ocupar su lugar.
BLABLÁ... Bolota anunció que no apoyará a Ángela Russo, porque es la candidata del oficialismo para dirigir la Defensoría del Pueblo. ¿Cuándo le ha importado votar por alguien del gobierno?
HAPPY EASTERN. En la oficina del Miviot en Panamá Oeste organizaron una búsqueda de huevos de Pascua. Si tienen tiempo para buscar huevos, ¿por qué no buscan algo mejor qué hacer?
ASPINWALL. El Consejo Municipal de Colón no aprobó el presupuesto de 2026 que presentó el alcalde Diógenes Galván. Los representantes lo plancharon, porque no se incorporaron algunas de sus propuestas. Ahora no se trata del interés de los ciudadanos, sino de venganza.


