ELEGIDO. Cuando el río suena, a Barroso trae. El todavía fiscal de cuentas fue designado magistrado del Tribunal Electoral a partir de enero. Todo mundo sabía que eso iba a suceder. Hasta podían haberlo anunciado en la conferencia de prensa del presidente.
DÍSCOLOS. Lo que nadie anticipó es que tres diputados de Vamos —Jorge Bloise, Neftalí Zamora y Manuel Samaniego— votarían por el candidato de la bancada del mal. Cuando Carlos Saldaña hizo algo similar, en febrero pasado, fue expulsado de la bancada de forma fulminante. Es mejor que Bloise, Zamora y Samaniego tengan una buena excusa.
PRESAGIO. Ayer, los panameñistas votaron en bloque con los diputados de RM. Lo mismo ocurrió la semana pasada con la escogencia de Ángela Russo como defensora del Pueblo. Parece que no han aprendido nada. La última vez que se aliaron con un partido controlado por Martinelli, todo mundo sabe cómo terminaron. Eso lo debería recordar Popi mejor que nadie.
MAL COMIENZO. Ángela Russo de Cedeño finalmente tomó posesión de su despacho. Parece que con ella podría entrar a la Defensoría del Pueblo un abogado que se ha caracterizado por defender a acusados y condenados por narcotráfico. El susodicho sería nombrado defensor adjunto. No se puede caer tan bajo.
VIDAJENAS. El próximo lunes, los antiguos agentes del Consejo de Seguridad Nacional (CSN), Ronny Rodríguez (“Didier”) y William Pittí (“Guillermo”), serán enjuiciados por presunto peculado en perjuicio del Estado por la pérdida de la máquina pinchadora. Y el 29 de abril tienen el juicio por interceptación no autorizada de las comunicaciones. Ojalá asuman de una vez su responsabilidad por estos actos.
SECUAZ. A propósito de los pinchazos, todavía no se sabe quién le entregó a Shirley la captura de los mensajes que escribió Juan Diego. Si ella no está en el grupo de WhatsApp de Vamos, ¿quién fue su cómplice? ¿Esa persona ya sabe que podría haber participado en la comisión de un delito?


