DÉJÀ VU. El año pasado, para estas fechas, el bloque opositor todavía no tenía un candidato de consenso para competir contra Shirley. Este año, ¿habrá que esperar otra vez hasta la madrugada del 1 de julio para que se pongan de acuerdo? Si no repiten aquel milagro, la Asamblea quedará bajo el control de una diputada que defiende los intereses de un convicto.
ENCIERRO. Recordando los acontecimientos del año pasado, la candidatura de Jorge Herrera surgió la víspera de la elección porque diputados de Vamos, Seguimos, CD, el Partido Popular y el Panameñista se encerraron en el salón de un hotel, todos a la vez, para resolver sus diferencias y buscar un consenso. Señores, ¿qué están esperando? A veces, cediendo también se gana.
MUDO. El diputado Eduardo Vásquez no le atiende el teléfono a (casi...) nadie. Falta que diga qué ha pedido CD a cambio del apoyo a Shirley. ¿Será que le da pena?
HUNDIMIENTO. Dice el canciller Javier Martínez Acha que la cifra de buques con bandera panameña que han sido retenidos en China es superior a la reportada en los registros oficiales. Panamá no se ha metido con nadie, pero ha quedado en medio de una pelea que es de otra gente.
BERRINCHE. Aaron Mizrachi le dijo a la juez Baloisa Marquínez que se arrepentía de haber permitido que las cuentas de su sociedad, Caribbean Holding, fueran utilizadas para blanquear las coimas de Odebrecht. “Maldita sea la hora en que hice ese favor”, exclamó. ¿Acaso él declaró en contra del loco? Entonces, no está muy arrepentido.
STOP. El diputado Ernesto Cedeño advirtió que la Alcaldía de Panamá podría estar inmiscuyéndose en competencias que no le conciernen si insiste en colocar “botas”, “arañas”, cepos o inmovilizadores en las llantas de los vehículos que se estacionen sobre las aceras. Eso implicaría una doble sanción, ya que los conductores infractores tendrían que pagar dos multas: una impuesta por la Alcaldía y otra por la ATTT. Alguien debería dar explicaciones.

