DICTADORZUELOS. El pichón de autócrata actuó ayer como si Penonomé fuera su finca personal y los habitantes, sus lacayos. Los gendarmes del SPI avasallaron, a tal grado que el punto de transmisión de este medio de comunicación para divulgar los actos de ayer fue removido de donde estaba, sin pedir siquera permiso para ello. Su acción provocó que se interrumpiera la transmisión. Luego, pasó el amo: el gato de Bocas, acompañado de su nueva mascota. La acción motivó que otro personaje, Carlos Pérez Herrera, celebrara la acción con risas nada disimuladas.
DISCÍPULO. Parece que el gato le enseña a su mascota cómo actuar, pues él ya tiene experiencia en su natal Bocas. Así que las primeras lecciones son Avasallaje I y II y Afincamiento Político I y II. La mascota ya tiene aprendidas muy bien las lecciones Perder Elecciones I y II.
MAL ACTOR. Gaby Carrizo tendrá que aprende a cuentear mejor. Dijo ayer, a su llegada a sus actos: “No me esperaba tanta gente, no me esperaba tanto cariño”. Con tanto funcionario en ese acto, ¿cómo va a ser una sorpresa?
DESCONOCIDO. El sobrino del diputado Raúl Pineda (PRD) José Ruiloba, recordado por el famoso audio en el que amenaza a funcionarios que no le dieran “like” (me gusta) a las publicaciones de su antiguo jefe, el ministro de Vivienda, Rogelio Paredes, y las de Nito Cortizo, llegó ayer al acto de Gaby con murgas y una nutrida tropa portando banderas con su nombre y gorras del precandidato. Lo malo fue que los que llevaban las banderas no tenían idea de quién es el tal Ruiloba. Para la próxima, deben saberlo, así, los que no menean las banderas, sepan porqué les darán comida o alguna remuneración por su presencia en los actos.
PREGUNTA. Por cierto, ayer Gaby no improvisó su discurso, lo leyó, y lo hizo utilizando un teleprompter. ¿De dónde habrá salido este aparato? ¿Se lo prestó alguna televisora? ¿O se lo prestó alguien del buen gobierno? ¿Quién se atreve apostar a que Solís, el compadre, perdón el contralor, lo investigará? La pregunta sobra, por tonta.
