‘RICE CRISPY’. La noche del miércoles pasado, el Golden Unicorn fue escenario de una infausta coincidencia. En un salón privado estaban reunidas las figuras más conspicuas del CEN del PRD: Benicio, Pineda, Pérez Herrera, Doris Zapata, Rogelio Paredes, Rubén De León… Y en el salón contiguo, apenas separado por una mampara, Crispiano Adames -que también es miembro del CEN- sostenía un encuentro con aquellos copartidarios que apoyan su aspiración a la presidencia del país. ¿Cómo nadie reparó antes en semejante infortunio político? ¿Sabía Crispiano que el CEN se reuniría a esa misma hora, en el mismo lugar? ¿O acaso Benicio abrió otro grupo en WhatsApp, en el que no está Crispiano?
TURBO. Rubén De León, por cierto, cuando avistó a los periodistas, se alejó rápidamente de ahí. Sentido de culpa o instinto de supervivencia.
JUGADA. La reunión del CEN era para decidir si los precandidatos a las primarias deben o no postularse con su suplente. Al final, se acordó que no. ¿Alguien conoce una fórmula que mantenga las primarias y favorezca más el chantaje que esa?
AGUACERO. Dice Judy Meana que la “gota” que derramó el vaso, aquella que motivó su renuncia como vicealcaldesa del distrito de Panamá, no fueron los proyectos de la playa artificial y el mercado del marisco (obras que todavía dice apoyar), sino el aumento inconsulto de los impuestos municipales. Pero hace dos semanas, cuando los periodistas le preguntaron por eso, los mandó a entrevistar al tesorero municipal. Todavía hay un pedazo del cuento que no nos han echado...
PEGAJOSO. Definitivamente que la política se ha tomado, o al menos lo ha intentado, el carnaval. Comenzó el corrupto designado con su jingle; luego resucitaron el de su BFF Yanibel Ábrego, y ahora ha salido un tercero, que dice “puedo cambiarte la vida, puedo dejarte sin visa (...) yo tengo la clave Pegasus, él es culilloso, yo sé por dónde ya viene la lista”. El resto... escúchelo pero eso sí, bajo su propio riesgo.
