PROTESTA. En la Asamblea, el personal asignado a los despachos de varios diputados (y que marca tarjeta de asistencia) está dispuesto a tirarse a la calle, porque no han cobrado salario en todo lo que va del año. El propio Crispiano Adames ha reconocido que el Ejecutivo no ha entregado al Legislativo el presupuesto correspondiente a 2023 y por eso no hay plata para pagar a nadie. ¿Qué esperan para transferir los dineros? ¿Que pase la primaria del 11 de junio?
CHUCKY. Después de la revolcada en los comicios internos de CD, hay arrepentimiento por la candidatura a la Alcaldía de San Miguelito que, de a dedo, Ricardo Martinelli ofreció a Génesis Rodríguez. No sería la primera vez que promete una cosa y hace otra. Así mismo será con los electores.
‘THRILLER’. Dicen que Nadine González, la derrotada candidata de la facción “qué hay pa’ mí” a la Secretaría de la Mujer, tampoco salió electa como convencional de CD. Otra zombi.
PUÑETE. El conductor involucrado en una pelea con un agente de tránsito es funcionario de la Autoridad de Aduanas. La entidad anunció que realiza una investigación interna sobre lo ocurrido. Este caballero ya debería ser sujeto de alguna acción disciplinaria o suspensión del cargo.
TAQUILLA. La secretaria general de la Contraloría encuentra tiempo para escribir libros de amor, mientras se roban el país. Realiza caravanas para promocionar su obra literari, en horas de la mañana, cuando el tráfico está en una de sus horas pico. Eso sin contar el tiempo que pasa en Twitter e Instagram, en estudios de grabación y en visitas de ¿motivación? Esta gente tiene tiempo para todo, menos para atender las funciones que por ley corresponden a esa entidad.
VOCACIÓN. Por cierto, la paga en la Contraloría debe ser muy buena, porque la ropa, los accesorios, los zapatos, los lentes, hasta los lugares que frecuenta, son de alta gama, a menos que sean réplicas, cosa que posiblemente aclarará en unos de sus tediosos y maratónicos mensajes que divulga en redes. Con tanta popularidad, debería poner una carpa y dedicarse a predicar. Seguramente le irá mejor que a todos los hare krishnas. Su reemplazo tendrá que concentrarse más en trabajar y menos en taquillear.
