SALADO. Dicen los cibernautas que todo lo que Ricardo Martinelli toca lo convierte en una estatua de sal. Para muestra el Bin Bin, Blandón, Yanibel y más recientemente Lombana. Y eso que no hemos hablado de sus propios parientes, incluyendo a sus hijos y a su hermano.
‘GOOD BYE’. Crece el reclamo entre más socios del Club Unión porque su junta directiva no se atreve a tomar la decisión que de acuerdo a sus estatutos corresponde: expulsar a todo socio que haya sido condenado por la comisión de un delito mediante sentencia ejecutoriada. ¿Será que las condenas en Nueva York no valen?
RECLAMO. Y es que parece ser que luego de que los hermanitos cumplieron su condena en Nueva York y de que regresaron a Panamá se pasean por los pasillos del Club como Pedro por su casa, sin la más mínima vergüenza. Según se supo cuentan con un “amigo” y otrora socio en la junta directiva que le está dando largas al asunto. ¿Será que creen que todo será borrón y cuento nuevo?
SEGUNDO ASALTO. Por los lados de Cambio Democrático hoy se postula como precandidato presidencial para 2024, Rómulo y mañana Yanibel. El domingo hizo lo propio Olmedo Guillén. Veremos si Yanibel tiene mejor suerte esta vez ahora que parece que su Gurú se ha olvidado de ella.
MISMA COSA. Quien últimamente aparece por todos lados es Martín Torrijos. “Vamos a despolitizar el sistema de salud, para lograr la eficiencia que garantice la atención que necesitan los panameños”, dijo en una reunión con profesionales de la salud de Herrera y Los Santos. Definitivamente para algunos es como si el tiempo no hubiera pasado. ¿déjà vu de 2004?
PELA EL OJO. Divide y vencerás dice el viejo adagio. Es muy probable que después del patinazo del candidato de Moca exista una sola persona con ganas de celebrar. Sin duda se trata de aquel que necesita que el resto se divida para llegar a Las Garzas. ¡Cuidado pues!
