BÚFALO MOJADO. Si usted todavía no tiene clara la calidad de las encuestas del loco, lea lo siguiente: ha puesto a circular el resultado de una presunta medición que coloca al diputado Sergio Chello Gálvez como el favorito en la carrera a la Alcaldía del distrito de Panamá. Después de todo, ¿Chello es candidato a ese cargo? Capaz que ni él mismo lo sabía.
DOBLE DISCURSO. El diputado transportista Benicio Robinson comparte en sus redes información del presidente Laurentino Cortizo y su última gira a Bocas del Toro, en la que entregó casas a 486 familias de la barriada La Solución, Isla Colón, a un costo de $24.6 millones. Robinson se deshace en agradecimientos y hace menciones y capturas de la cuenta personal @nitocortizo. ¿Le pidió permiso a Cortizo para divulgar sus fotos y videos? ¿Acaso esas publicaciones de Robinson no hacen daño “a la honra y buen nombre” del presidente?
ADORADO TORMENTO. El ministro de Vivienda, Rogelio Paredes, ya habla abiertamente que a su esposa Magaly Rivera le ofrecieron ser la suplente de Bernardo Nando Meneses, el exdirector del Ifarhu que ahora quiere ser diputado de Arraiján. Así que no es raro ver a Paredes en eventos proselitistas, apoyando a su cónyuge, a Nando y de paso también a Gaby Carrizo. Y de eso deja constancia en su cuenta en Twitter, que es la misma que utiliza para hacer anuncios importantes sobre su gestión ministerial. De ese modo, intercala mensajes políticos a favor de candidatos del PRD con la entrega de viviendas o títulos de propiedad. ¿Esto no es utilizar programas y proyectos financiados con fondos del Estado para vincularlos favorablemente a una campaña política? Si así están con lo obvio, cómo será el tratamiento de otros asuntos que el elector no puede detectar a simple vista.
ESTAMPIDA. Giselle Brea, quien fue directora de la Junta de Control de Juegos en el gobierno de Ricardo Martinelli, renunció como agente residente de un par de decenas de sociedades de la familia Martinelli. Por ejemplo, renunció a Toilandia, Agroindustriales Ricamar, Ricamar Financial, Auromar Investments y hasta de Richelieu Financial Company. La renuncia, efectiva el año pasado, pasó inadvertida... hasta ahora.
