INTERESES. La firma de abogados en la que por años trabajó Aristides Royo es la misma que promovió el secuestro de los bienes del aún miembro de la junta directiva de la ACP Jorge González, como parte de la demanda civil presentada por un banco. Royo habrá superado su afección de garganta, pero los anticuerpos dictatoriales siguen ahí.
VISADO. Hace dos meses, la junta directiva de la ACP viajó a Washington en misión oficial. Acudieron casi todos, incluyendo Royo y González. Para que vean que sí puede ingresar a Estados Unidos… Después de todo, ¿por qué González no tendría visa? Royo entra y sale cuando le da gana. ¿Es más grave ser ministro en el gobierno que reconoció a China que haber ejercido como brazo político de los militares?
PIRATAS. Según el abogado Neftalí Jaén, RM no puede usar la marca y el diseño “Realizando Metas” por 10 años, pues se trata de una marca registrada de la sociedad JW Enterprises Inc., según el Registro de Propiedad Industrial. Jaén exige que se prohíba a RM hacer uso de su logo, bandera y emblema y, si es necesario, hasta de su nombre. Si los despojan de todo eso, el único distintivo que les queda es el de Camacho como mascota oficial.
BURLA. Parece que el nuevo presidente de la directiva de la CSS, Fernando Méndez, no tiene mucho afán por tener un buen índice de asistencia. Cuando él se ausenta, le corresponde al vicepresidente presidir las reuniones. Como ese cargo actualmente lo ocupa Guillermo Puga, tenemos a un condenado a 60 meses de prisión por peculado dirigiendo desde lo más alto del organigrama de una de las instituciones con mayor presupuesto del país. ¿Se puede caer más bajo?
VIEJA ESCUELA. Yanibel Ábrego peina Capira buscando a aquellas personas que entrevistó La Prensa para la nota sobre la “descentralización paralela”. A algunos de los que ha encontrado, los ha puesto ahora a grabar videos en los que reniegan de todo lo que contaron a este periódico. No solo les ha quitado la esperanza de una mejor calidad de vida, sino también la dignidad. Puede que ella vea el sol pequeño, pero no lo puede tapar con un dedo.
