POR FUERA. El gran perdedor de este fin de semana (otra vez) es el corrupto designado. Antes de que el gallo cantara tres veces, había bajado dos pisos del Riu en su estampida. Como si fuera una rata a la que se le echa agua caliente. En su espantada, desaparecieron los dolores de espalda y demás achaques de los que usualmente hace gala cuando está en aprietos. Lo que no han descubierto los doctores Kravcio y Sandoval es que las derrotas electorales tienen un efecto terapéutico que raya en lo milagroso.
DÚO. Bien dicen que del amor al odio (y viceversa) hay una brizna… Marta Sandoya era rival de Crispiano Adames en el 8-3 y ahora renunció a su candidatura (obtenida en las primarias del PRD el pasado 11 de junio), para ser postulada como suplente de Adames. Sandoya y su hermano, el edil de Betania, Abdiel Sandoya, caminaron por todo el circuito pidiendo votos para Gaby, en detrimento de Crispiano. Ahora tendrán que ir juntos y de la manito a pedir votos para el 2024. Lo que no ha podido unir el hombre, lo une la política…
ADIÓS. La actual suplente de Adames es Sara Montenegro, abogada de la antigua firma Mossack Fonseca. No ha hecho nada en la Asamblea, así que seguramente ahí nadie la va a extrañar.
SOLEDAD. Ni uno de los miembros de la bancada rebelde de CD fue visto acompañando a Yanibel Ábrego en el discurso en que reconoció la victoria de Roux. Tampoco acudieron a los canales de televisión durante la extensa cobertura del pasado domingo, pese a que muchos habían sido invitados a participar como representantes de la campaña de Ábrego. ¡Ah!… el inconfundible olor de la derrota. Hasta los dolientes acompañan al muerto a su funeral, pero ni uno se mete en la cripta con él.
‘LO BUENO VUELVE’. Tito Afú dice que regresa a la política, por “aclamación” popular. En mayo de 2019, después de un cuarto de siglo en la Asamblea, perdió la reelección en el 7-1. Ahora anunció que será postulado por Cambio Democrático, el próximo 19 de julio. Hay gente que es como la hierba mala: cuando uno cree que la ha arrancado de raíz, vuelve a crecer con la primera llovizna.
