CARADURAS. Cuando irresponsables diseñan un presupuesto cuyas metas de recaudación fiscal son inalcanzables, es fácil echarle la culpa a los encargados de cobrar impuestos. Pero hagamos el ejercicio al revés: ¿qué ha hecho del MEF para reducir el gasto? ¿Dónde está la prometida planilla reducida en monto y número de servidores públicos? ¿Ampliaron la capacidad humana y tecnológica para recaudar? ¿Por qué no eliminan la “descentralización paralela”? ¿Quieren más plata? Empiecen por hacer sus respectivos sacrificios.
VERGÜENZA. Una fuente informó que a la sede del PRD en Santiago de Veraguas le cortaron la luz porque debe un montón de plata. ¿Habrá más o solo pasa en Santiago? Esto de no tener electricidad parece una cruz pesada, ¿no?
DESENTONADO. Pobre de las Niñas Cantoras de San Miguelito. Al coro le dieron cortesía de sala en una reunión del Consejo Municipal, donde estaba el impresentable de César Caballero, el presidente de este colegiado condenado a cinco años de prisión por peculado. Lo acompañó el alcalde Héctor Valdés Carrasquilla, investigado hace un par de años por malos manejos y lesión patrimonial. Niñas: borren ese día de su mente y aléjense de esa gente virulenta.
CARA DE PALO. El diputado Raúl Pineda, como siempre, defendiendo lo indefendible. Ayer justificó el grosero presupuesto de la Asamblea Nacional porque, según él, hay que pagarle a los funcionarios, cuando todo el mundo sabe que esa entidad maneja una planilla abultada de personal que no trabaja y cobra. Pineda no es capaz de pasar un cierto y falso controlado. La sonrisa burlona se le dibuja en la cara y lo delata.
PROLE. Finalmente, Nicolás Petro, el hijo mayor del presidente de Colombia, Gustavo Petro, confesó que dineros de origen ilícito ingresaron en la campaña política de su padre. Esto no es muy distinto a lo que ya ha ocurrido en Panamá. La gran diferencia es que allá los meten presos y aquí los postulan como suplentes del Parlacen.
