Y BOQUETE NO TEMBLÓ. Este fin de semana, en Boquete se celebró, a lo grande, el cumpleaños del diputado gato, el que decía no tener casa por allá. La cúpula –y algunos manzanillos– del partido oficialista fueron a hacer acto de presencia para estar en el ajo. Por allá estuvieron Héctor Brands, Mario Barletta, Nando Meneses, Bolota y otros diputados, y hasta el mismo Gaby. Y como en toda fiesta de mafiosos, no faltaron consiglieres.
¿ENCERRONA? Dicen que allá también estuvo nada menos que el loco, quien está desesperado por buscar una alianza con ese al que le dio todo el plomo del mundo: Pillín, como él mismo le dice. Pues bien, Pillín –contaron asistentes de la parranda– llegó a la fiesta por unos minutos y solo después de comprobar que su mayor detractor se había ido al aeropuerto para regresar por donde vino, aunque el propósito del loco de ir a las altivas tierras chiricanas no fue solo cantarle el cumpleaños a su colega gatúbelo. Fue a matar dos pájaros en un solo viaje.
BOCOTAS. Los informantes revelaron que el loco fue también a darle una “pequeña” donación en efectivo a los organizadores de una protesta indígena hoy. Precisamente, el medio comprado a través de New Business informó este fin de semana que “grupos indígenas de la comarca Ngäbe Buglé anunciaron el cierre indefinido de la vía Interamericana en por lo menos cinco puntos del oriente chiricano este lunes 7 de agosto por incumplimiento en proyectos carreteros”. No hay duda de que están muy bien informados. ¿Por qué será?
GATO DE CASA. Otra escala que habría hecho el designado corrupto fue a una grandiosa finca en Tolé del hijo del dictador que falleció en la cárcel, comprada “¿con el sudor de su frente?”. Allí, según los informantes, se reunió con el dueño de la finca y con un miembro del círculo cero de Gaby, su familia política y asesor electoral, mencionado por “pura casualidad”, en el caso Blue Apple. Este sujeto parece que negocia a espaldas de su asesorado para conseguir la deseada alianza con el loco, negociaciones que coordina el griego de Juan Hombrón. Poca gracia dará ver al Pillo y a Pillín juntos en una elección.
