¿GAZAPO? El loco anunció que el domingo revelará quién será su candidato a vicepresidente en RM. “Esta terna le devolverá al panameño los sueños, ilusiones y esperanzas...” ¿Terna? ¿Acaso hay un tercero escondido en su propuesta electoral?
DESVERGÜENZA. Hace cinco años, el entonces presidente de la República y ahora aspirante a parlamentario centroamericano Juan Carlos Varela reconocía no tener “ningún tipo de autoridad moral para irme a inscribir a un Parlacen”. Varela está desprovisto de autoridad moral y lo dice él mismo.
LLAMADO. El exdiputado y exministro José Antonio Domínguez pidió a los convencionales panameñistas que rechacen la precandidatura de Varela. “Vayamos a esa convención y digámosle no a la postulación de Varela al Parlacen. Él quiere escapar de la justicia”, advirtió Domínguez. Bien dicen que el que más te conoce es el que más daño te puede hacer.
HAMBRE. Toto Álvarez ahora comparte mesa y mantel con Melitón Arrocha. ¿Será el premio de consolación por no haber hecho las paces con el Panameñista?
‘FIT’. El Tribunal Electoral desembolsará $30 mil en la compra de cuatro máquinas para renovar su gimnasio, con “urgencia evidente”. Aquí ni sabíamos que esa entidad contaba con gym privado. ¿Qué más hay en ese enorme edificio? Ya tienen cocina, chef, menú a la carta y valet parking. Si les ponen un salón de belleza, piscina y casino, van a parecer un hotel. El salón de belleza y la piscina capaz ya hasta lo tienen.
BODAS DE LECHUGA. Un hijo del máximo exponente del “aquí no pasa nada”, cuyas oficinas están en avenida Balboa, se casa en la Toscana. Debemos suponer que, tratándose de la familia de un funcionario que debe ser ejemplo de austeridad y control, se trasladó allá para abaratar costos. ¿Eso será posible? Siempre hay los que no lo creen, pero hay que darle el beneficio de la duda.
APUESTAS. Algunos se corren a robo que la fiesta tendrá un animador, porque si alguien sabe de parrandas ese es el gran Chichi, el señor de los micrófonos y la inteligencia artificial. Gente de la casa, pero, por las dudas, es mejor que no se hable de cómo se paga la boda o del regalo de papá ni de los negocios. No se sabe cuándo el tío Sam vigila…
