MUERTO EL REY… El político empresario que hace poco fue advertido de un plazo de 30 días para que retire todo su dinero y el de sus empresas de un banco privado, ya tendría un nuevo banco, y uno estatal. Es una relación de amor/odio: un día le ponen una descomunal demanda civil por dañar la imagen del país y un día después estarían considerando abrirle cuentas en el principal banco estatal. Pareciera que en el gobierno hay dos o tres presidentes.
TRIANGULACIÓN. Y dicen las malas lenguas que el gerente de ese banco es amigo personal del político empresario, por lo que no le costaría nada cerrar los ojos y permitir la jugada. Pero hay que estar claros en algo: si el amigo empresario logra un sí para abrir sus cuentas y las de su negocio, esa no será una decisión solo del gerente, porque nadie acostumbra a arrojarse al vacío sin paracaídas. Alguien por encima de él tendría que aprobarla. Una vez, ¿cuántos presidente hay en Panamá?
QUERIDOS. Muchos no pudimos evitar recordar ayer el penoso incidente del ¿Qué hay pa’ mí? entre la diputada de Cambio Democrático Yanibel Ábrego y el director de la CSS Enrique Lau. Una vez más el dúo se encontró en la Comisión de Presupuesto y esta vez Ábrego, que parece que ni perdona ni olvida, volvió a cuestionar incisivamente a Lau sobre varios aspectos. La tensión fue tal que Lau le respondía cada vez que podía con un “mi querida diputada” a lo que ella, para no quedarse atrás ripostaba “mi querido director”. ¡Épico!
SE SUPO. En la lista de los comentaristas entre los cuales el GobierNito ha decidido repartir más de $1.2 millones además de Franz Weber e Iván Picota aparecen otros miembros del PRD. Por ejemplo: la exdiputada de Colón María “Chelita” Delgado y el hermano del representante de Ancón, Joaquín Vásquez. Parece que la estrategia de Nito de que “un PRD no habla mal de otro PRD” sigue en pie y pagada con fondos públicos.
MAQUIAVELO. Algunas cosas empiezan a cobrar sentido. Los que saben de todo un poco dicen que la alianza de Toto Álvarez del partido Pais y Melitón Arrocha no se fraguó tras la presunta metida de pata que tuvo este con José Isabel Blandón. Algunos alegan que se remonta al período de recolección de firmas de los independientes. ¿Fechorías del mello?
