DOBLE DISCURSO. El año pasado, como ministro del Canal (por tanto, miembro del Gabinete), Aristides Royo se abstuvo de participar en la votación de la renovación de la concesión de PPC, al declarar que tenía un conflicto de interés, dado que es socio de Morgan & Morgan, abogados de la portuaria. Pero este año, votó a favor del contrato con Minera Panamá, empresa que también es cliente de esa firma forense. Primero quiso aparentar que daba un salto y, finalmente, cayó en el charco.
PROMESA. A propósito de Morgan & Morgan, Rómulo Roux también es socio de esa firma, aunque anunció que, si gana la elección presidencial del 5 de mayo, se separará de la misma. No hacerlo sería el colmo.
VISA. Martín Torrijos viajó a Atlanta, Georgia, para el funeral de la ex primera dama estadounidense Rosalynn Carter. Para que vean que todavía tiene visa…
RAPAZ. Desde que la Corte determinó que el contrato entre la minera y el Estado era inconstitucional, hay candidatos, partidos políticos y sindicatos que intentan cosechar un triunfo que le pertenece a los ciudadanos. Resulta que ahora la victoria tiene muchos padres con garras bien afiladas. Queremos ver si así mismo se pelearán el liderazgo cuando haya que tomar la difícil decisión de reformar el sistema de pensiones, cuya crisis explotará en 2024. Esta también es una discusión nacional.
PAPELÓN. Iván Picota es como un pokémon en un mundo paralelo. Dice que los panameños tendrán algo “nunca antes visto” con el alumbrado de la ciudad, planificado por el Municipio de Panamá. Habló en una conferencia de prensa que transmitieron en las redes de la Alcaldía de Panamá, donde los comentarios tenían de todo, menos el feeling del espíritu navideño. La gente denunciaba despilfarro y botaba veneno. El alcalde José Luis Fábrega evitó el ridículo y no estuvo en el acto, pero dice Picota que Fábrega se ha ido parque por parque a verificar que todo esté en orden. Ahora anda revisando foquitos.
