CASTILLO DE NAIPES. La visita de tres días que realiza en Washington el director de la DGI a la Oficina del IRS Criminal Investigation podría poner nerviosa a no poca gente, aunque hay uno en particular que estaría doblemente medroso, porque también está en el último asalto de una pelea en la que decide su suerte política, económica y personal. Es posible que ahora haya que darle la bienvenida no solo a la familia, sino al monarca, a plebelandia. Mucho ha corrido y, aunque tarde, la justicia podría alcanzarlo… finalmente.
CAKE. ¿Quién, que no sea miembro de RM, del equipo de abogados o de la banda de mariachis, invitaría al loco a una fiesta de cumpleaños? La respuesta es Javier Acha, que el fin de semana pasado celebró un año más de vida. Estaba el designado (con Mulino), pero no la embajadora Mari Carmen Aponte, que sí invitó a Acha a su última celebración del 4 de julio. Un día de estos van a convidar al loco a una fiesta y el anfitrión será el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
DE BAJA. Las noticias sobre la AIG parece que están ahuyentado a otras instituciones con las que trabaja. Por la vereda tropical se rumora que el Tribunal Electoral está a punto de quitarle el acceso que tiene la AIG a su base de datos de los ciudadanos panameños. Por ahora le van a restringir el acceso durante 12 horas –las nocturnas, nada menos– al día, porque hay temor de que la información la usen con fines políticos. Al fin se dan cuenta. ¿O es que aún se cree que es producto de azar que los vales digitales hayan tenido como destino zonas del país bajo el control político del PRD?
HIERBAS. Edgar Belfield Barsallo, que se presentó en Tumba Muerto como abogado de los hombres atrincherados ayer, dijo que había llamado a un “funcionario de la junta comunal de Betania”, para que fuera “mediador en esta situación”. ¿Por qué? ¿Qué hace el empleado de una junta comunal mediando en un operativo policial, con dos personas a las que hubo que sacar a la fuerza del carro y que llevaban “hierba seca” y armas? El representante de Betania se llama Abdiel Sandoya Barsallo. ¿Acaso tiene algún parentesco con este abogado? ¿Qué más tendrán en común, además del apellido? El Ministerio Público ya debería estar investigando eso.

