PRÓSPERA NAVIDAD. En la Asamblea Nacional deben estar felices, pues los funcionarios permanentes recibieron un bono de $300. Si se observa la estructura de personal permanente de este órgano del Estado, que cuenta con más de 4 mil empleados, hay 2 mil 247 funcionarios permanentes, por lo que este gasto no es poca cosa: $674 mil. El bono lo recibieron el pasado lunes y posteriormente se conoció que el Ejecutivo vetó el proyecto que reformaba la carrera del servicio legislativo y que, además, contemplaba el pago de los bonos. Según Cortizo, esos desembolsos riñen con la Constitución. Qué buen timing...
REGALO DEL GRINCH. A nosotros, los que hacemos posible el fiesto, el Ejecutivo nos regalará un nuevo presupuesto general del Estado, pero probablemente después de Navidad. En los corrillos se dice que el proyecto de presupuesto para el 2024 podría llegar a la Asamblea después del 25 de diciembre. Si los diputados empiezan a discutirlo el 27 de diciembre, habrá un día para cada debate, por lo que es probable que sea enviado al Ejecutivo y sancionado el viernes 29, víspera de un fin de semana largo. Por andar a la carrera, son capaces de aprobar cualquier cosa.
¿TRANSPARENCIA? Y, hablando de la Asamblea, desde que el diputado Jaime Vargas asumió como presidente, el canal de televisión del Legislativo anda de tumbo en tropiezo. En octubre, le echaron la culpa a las interrupciones eléctricas; ahora se han quemado equipos que probablemente ni compren este año y quién sabe por cuánto tiempo esa señal estará fuera del aire. Y no es todo: las redes, datos en línea y otros servicios también andan manga por hombro. ¿Y la Dirección de Comunicación de la Asamblea? Seguramente también está en receso.
PROHIBICIÓN. Se le ha impuesto una nueva regla a los funcionarios que acuden a la Comisión de Presupuesto de la Asamblea, para solicitar traslados de partida: nada de mencionar a Juan Diego Vázquez cada vez que responden una de sus preguntas. Benicio Robinson les plantó cara y les exigió que se refirieran solo a “la comisión”. Si hay envidia, que no se note...
ÁBACO. En esas reuniones, en las que solo se habla de plata, da vergüenza que los funcionarios no sepan ni leer los montos de las deudas de las entidades que representan. Ayer, la directora de Finanzas del Ministerio de Salud dijo que la entidad tenía una deuda de $605 mil millones, cuando eran $605 millones. Y esta es la encargada del manejo de números, presupuestos y partidas... Con razón.
